Rapsoda y Trovas 2008

ÁNGEL CAMPOS PÁMPANO

Nacido en San Vicente de Alcántara en 1957, Campos Pámpano interpretó singularmente la frontera entendida como una forma de comunicación y no de separación. Dirigió las revistas hispano-lusa Espacio-Espaço escrito y Falar-Hablar de poesía. También ha traducido al español poemas y libros de escritores portugueses como Pessoa, Antonio Ramos Sosa, Carlos de Oliveira, Eugenio de Andrade, Sophia de Melo Breyner, Ruy Belo y Al Berto, entre otros (en 2006 le fue concedido el premio de traducción Giovanni Pontiero por la edición de “Nocturno mediodía. Antología poética (1944-2001)”, de Sofía de Melo Breyner.

Presidió la Asociación de Escritores Extremeños y en 1992, fundó el Aula de Poesía Enrique Díez-Canedo de Badajoz de dicha asociación, aula que ha paseado más de ochenta autores por instituciones culturales e institutos de enseñanza de toda la región.

En cuanto a su obra poética se encuentra recogida en diversas antologías. Por ser un autor de frontera sus poemas evidencian una influencia de autores portugueses y es reconocida por su calidad, modernidad, viveza. A menudo utiliza formas poéticas orientales como el haiku.

En 1986 publicó su primer libro de poemas, Materia de olvido; después ha publicado La ciudad blanca, Cal i grafías, Siquiera este refugio, Como el color azul de las vocales, De Ángela, La voz en espiral, El cielo casi y Por aprender del aire.

Muy interesantes son sus colaboraciones con el pintor Javier Fernández de Molina en una edición especial de La ciudad blanca y en el poemario Cal i grafías.

Ángel Campos intenta expresar en sus poemas vivencias íntimas, pero también deja espacio para los sentimientos más relacionados con la tierra en la que vive. Así en el libro La ciudad blanca encontramos una mirada tierna y sugestiva de Lisboa. En Siquiera este refugio se deja sentir el latido del Guadiana, que recorre las tierras de la región extremeña. Otros poemas hablan del quehacer poético como en  La voz en espiral.

En 2004, publicaba uno de sus más bellos libros de poemas, La semilla en la nieve dedicado a la memoria de su madre. Por esta obra recibió  en 2005 el Premio Extremadura a la creación.  En sus páginas escribía: “Siento caer la luz / no sé si dentro o fuera de mis ojos / pero sobre el mismo paisaje / de infancia / estremecido”.

Con el mismo silencio que siempre fue innato a la esencia de su poesía, moría el 25 de noviembre de 2008, en Badajoz, tras una repentina y abrupta enfermedad, llorado por todos los que lo conocieron en persona o a través de su obra.

I
Construida la casa, qué queda sino aguardar ante su puerta un
efecto de luz, una voz que desde dentro te llame y cubra,
como un presentimiento, la honda distancia que separa tu nombre
de otros nombres.
La casa sola, geometría del aire, describe la razón
de la escritura, la herida intacta del silencio.

II
El cuerpo se acomoda a la secreta lascivia de las cosas, a su
pobreza más íntima. Su morada es lugar de nacimiento, fulgor
del día, voz inicial que se entreabre al sol de la mañana.
La casa fue siempre el encuentro de la tierra y el agua, un fruto
que germina con la luz y como el árbol se yergue vertical,
insobornable.
III
El secreto del aire se cifra en la cal enlucida del muro. Piedra
sobre piedra, en el muro reconoces la luz del día, el agua de la
lluvia, la sombra vertical de los veranos. Tu nombre, escrito
desde hace años sobre el muro, se agrieta por momentos y
tiende a desaparecer. Deletreo no obstante el sosegado aliento
de sus sílabas que apenas si pueden ser leídas y pienso —razón
de tu memoria— cómo colmar este paisaje que en lo blanco se
cumple, con qué crear de nuevo la vida que le falta…
Un pájaro humilde y silencioso anida más arriba, bajo el alero.
(De “Siquiera este Refugio”)

  • Salma

ENRIQUE DÍEZ-CANEDO (Badajoz, 1879- Méjico, 1944)

Su familia materna provenía del pueblo extremeño de Alburquerque. Debido a la profesión de su padre, funcionario de Aduanas, marcha con su familia a la Comunidad Valenciana, Galicia, Cataluña y, finalmente, Madrid, donde vivirá habitualmente hasta exiliarse en 1938 a Méjico, país en el que permanece hasta su muerte en 1944. Entre 1909 y 1911 vivió en París, el gran centro cultural europeo de la época, donde trabajó como Secretario del Embajador de Ecuador. Y durante la República, desempeñó diversos cargos diplomáticos en algunos países latinoamericanos. Al estallar la guerra civil, era embajador de España en Argentina, puesto al que renunció en febrero de 1937 para regresar a Madrid.

Era Licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras. Hombre de gran cultura, ejerció como profesor de Historia del Arte y de Idiomas (gran políglota, dominaba, aparte del castellano, los idiomas francés, alemán, inglés, italiano y portugués). Realizó una importante labor como traductor. Pero su bagage profesional se desarrolló sobre todo como crítico literario.

Mantuvo relación con los grandes centros culturales de la época; perteneció al Ateneo, al Centro de Estudios Históricos, al PEN Club. Fue asiduo asistente a las tertulias literarias madrileñas de los años 20 y 30. Así mismo, colaboró en muchas de las revistas de estos años.

Desde 1916, dirige la revista España, de gran influencia en la sociedad madrileña de su tiempo; colabora por entonces con otras prestigiosas publicaciones como La pluma, Índice o la Revista de Occidente. También mantuvo una fuerte vinculación con el periódico El Sol. En 1935 ingresó en la Academia de la Lengua Española.

Tenía mano también en algunas publicaciones para introducir a nuevos escritores y, por ejemplo, publicó los primeros versos de León Felipe en la revista España y ayudó también a Juan Ramón Jiménez para que aparecieran en El Sol algunas colaboraciones suyas. Gracias a su intercesión, un poema de Gerardo Diego pudo salir en España. Ayudaba además con reseñas y artículos críticos sobre las obras que éstos iban publicando. Entre muchos otros ejemplos, puede citarse el caso de Versos Humanos de Gerardo Diego, de los que hizo una fina crítica en La Nación de Buenos Aires.

Como poeta, comienza a publicar desde muy joven. Ya en 1903 aparecen poemas suyos en algunas revistas.  Su obra poética se ha clasificado en tres grupos:

A) Los libros Versos de las Horas (1906), La Visita del Sol (1907), La sombra del Ensueño (1910) y Algunos Versos (1924). En ellos pueden encontrarse diversas influencias, desde un romanticismo decadente, al Modernismo imperante en aquella época.

B) Epigramas americanos, publicados en Madrid en 1928, aumentados en Méjico, donde vuelven a publicarse en 1945, ya de manera póstuma.

C) El desterrado (1940), fruto de la tragedia vivida como consecuencia de la guerra civil y la marcha al exilio de tantos españoles, entre ellos el propio Canedo. Es el libro más novedoso desde el punto de vista formal. Juan Ramón Jiménez lo consideró como lo mejor de la producción poética de Canedo.

Fue un hombre muy querido y respetado en los círculos culturales de su época, como se demuestra, por ejemplo, en el número especial que le dedicó la revista Litoral, a modo de homenaje tras su muerte, en 1944. Allí podemos encontrar sentidos y emocionados comentarios de Max Aub, Juan José Domenchina, Juan Ramón Jiménez, León Felipe, José Moreno Villa.  León Felipe, como buen caballero andante de la poesía, nunca olvidó que el crítico pacense le había dado el espaldarazo definitivo. Prueba de ello es la página y media de sinceridad y emoción conmovedoras con que él contribuyó al homenaje y que significativamente tituló:

ENCUENTRO

“Yo llegué al templo nacional de la Poesía española cuando se apedreaba en las calles a los últimos sacerdotes simbolistas. Llegué tarde, cansado y por unos extraños atajos pedregosos. No sé si será útil contar esto algún día. Útil para el archivo de los poetas descarriados y malditos.

No entré por la puerta tradicional. En realidad, por entonces, 1918-20, comenzaban a derrumbarse todas las puertas y a abrirse grandes boquetes en las viejas paredes sagradas, por donde se colaban en cuadrilla los jóvenes poetas revolucionarios. Tampoco entré por estos boquetes. Llegué en un mal momento. Cuando la pelea era más encarnizada. Y creo que piedras de los dos bandos me alcanzaron a mí en la frente. Yo no venía a defender a nadie ni pertenecía a ninguna cofradía. Por entonces no tenía ningún credo. Ni político ni religioso. Pero hablaba con un dolorido acento castellano de derrota que luego he visto era más universal que castellano. Quiero decir que la derrota era menos nacional, menos doméstica y menos individual de lo que yo sentía. Se acababa de firmar el Tratado de Versalles y alguien había ganado una victoria. Pero el Hombre se sentía derrotado. Contra la deshumanización naciente yo traía una vaga humanización colectiva. Sin embargo, no tenía credo político tampoco. En realidad, yo no era más que un vagabundo sin casa y sin escuela, que andaba perdido por los cafés y por las calles de Madrid.

Un día me recogió Enrique Díez-Canedo como se recoge a un mendigo y me llevó de la mano a la revista España, donde me presentó a sus amigos y más tarde a los amantes de la Poesía de la Península y de Hispanoamérica. Su voz ya tenía crédito y autoridad entre los mejores. Por esta puerta entré. Por esta puerta que construyeron los epígonos del 98 y que después se ha derrumbado también.

El hombre que me la abrió acaba de morir. Era un español pacífico y armónico, de voz tranquila y firme, que ordenó la Poesía de un mundo que se ha cerrado ya. Supo dirigir, clasificar, animar, censurar y purificar las voces mejores que cantaron a su lado. Y él mismo tomó parte en el coro con muy buena entonación y gran sabiduría. Conocía el compás de las grandes escuelas tradicionales. En arte, como en política, fue un espíritu liberal. No revolucionario. Y cuando la canción, enloquecida, reventó en la garganta de algunos poetas para ganarle espacio a las murallas de la sombra, él no siguió por este lado la aventura. Su destino estaba circunscrito a otros límites y dimensiones. Pero en su mundo y defendiendo los principios de su mundo, fue el hombre más honrado y más valiente que he conocido.”

Como muestra de la poesía de Díez- Canedo, reproducimos aquí los siguientes versos:

Han venido los húngaros, hermana,
osos de tardo andar, monos ladinos
lleva la miserable caravana.
Son los hombres esbeltos y cetrinos.
Fuman pipas enormes. Llevan rojos
casquetes, de los cuales se desborda
la maraña de pelo, y en sus ojos
brilla el destino de la errante horda.
Son flacas las mujeres. En harapos
van desnudos los pies bajo las faldas
en jirones. Envuelto en sucios trapos
una conduce un chico en las espaldas.
Tañen los hombres grandes panderetas,
canturrean tonadas melancólicas,
y hacen dar a los monos volteretas
y ágilmente bailar danzas diabólicas.
Y amaestran al oso torpe y grave
de floja piel, que humildemente fiero
danza, y pasando a la ronda, sabe
las limosnas recoger en el pandero.
Han venido los húngaros, me gusta
ver su arrogancia en su mirar osado,
y, en lo moreno de su faz adusta,
los soles de las tierras que han cruzado.
Amo danzas, combates, aventuras
pero soy hombre débil y pequeño
y he recorrido solo las llanuras
del país arbitrario del ensueño.
Y he vivido en mi hogar burgués y oscuro
y el vasto mar y el alto monte ignoro,
las tierras que repulsa el hielo duro
y las que halaga un regio sol de oro;
y languidezco en un rincón de olvido,
y engarzo en él paciente, verso y verso,
sin azares que me hayan conducido
por la diversidad del Universo…
Húngaros, hoy ha roto vuestro paso
mis horas de tristeza, de fastidio.
Desde mi quieto bienestar, acaso
vuestra inquietud, vuestra pobreza, envidio.
(¡Corazón, corazón!, ¡qué no te atrevas
cada día a buscar extrañas gentes,
costumbres no sabidas, hablas nuevas,
cielos varios, paisajes diferentes!)
Cuando vosotros pobres peregrinos,
lejos del suelo avaro que os destierra,
peregrináis por todos los caminos,
por todos los caminos de la tierra.
Mi espíritu lleváis en compañía:
vuestras faces morenas le son tratas,
ama vuestra tenaz melancolía
vuestras noches, que alumbran las fogatas
y vuestro caminar por entre hogares
tibios, morada de los hombres vanos,
de esos duros, inhóspitos lugares,
en que os ladran los perros aldeanos…

  • Salma

Cristóbal OUDRID

Badajoz, 1825 – Madrid, 1877

Nacido en Badajoz, el 7 de febrero de 1825. Fue hijo de un flamenco del ejército de Napoleón ( en algún sitio he leído que el extranjero era su abuelo). De su padre recibió sus primeras nociones de solfeo y varios instrumentos de viento, después fue autodidacta en el aprendizaje del cornetín, la flauta y el oboe; pero pronto los dejó de lado para dedicarse al piano, con el que realizó rápidos progresos. Una vez en posesión de unas rudimentarias bases musicales, el joven compositor se lanzó a hacer arreglos para flauta, clarinete o cornetín de obras de compositores clásicos, que luego publicaba o vendía. Se jactaba de no haber visto jamás un tratado de armonía ni de composición. Sin embargo, estaba dotado de un gran instinto musical.

Muy joven, fue director musical del Liceo de Badajoz.

En 1842 se trasladó a Madrid con la intención de triunfar como concertista de piano, llegando a ofrecer conciertos en distintas sociedades madrileñas, con buena acogida. En Madrid continúa sus estudios de piano con Pedro Albéniz. Sus primeras obras, muy al estilo de la época, fueron para piano. Entre ellas figuraban sendas fantasías sobre las óperas María de Rohan, de Donizetti, y Ernani, de Verdi.

En 1844 se acogió a la protección de Mesonero Romanos y colaboró en el Semanario Pintoresco Español. Por esta época se dio a conocer como pianista e incluyó en sus programas composiciones, canciones y fantasías, escritas por él mismo. También destaca de este período su tarea de arreglista de fragmentos de óperas famosas.

En 1847 se inició en el campo de la música escénica, en la que obtendría sus mayores éxitos. Su primera producción en este género fue la zarzuela andaluza La venta del puerto o Juanillo el contrabandista, estrenada en Teatro del Instituto, inaugurado en 1839, y que tenía su sede en el antiguo convento de la Trinidad. El triunfo de su primera zarzuela lo colocó en poco tiempo entre los compositores favoritos del público madrileño.

Fue  uno de los fundadores de la zarzuela española. Se puede afirmar esto porque, aunque el género musical dramático español tiene su origen en las representaciones cortesanas del palacio de La Zarzuela durante el siglo XVII, tal como lo conocernos y concebimos todavía hoy, su punto de partida proviene de las representaciones del Instituto de Madrid, hacia mediados del pasado siglo. En estas primeras piezas líricas destaca la música de dos maestros: el madrileño Rafael Hernando y el extremeño Cristóbal Oudrid. A ellos seguirán muy pronto los Gaztambide, Caballero, Barbieri y algunos más. La zarzuela, como género, acababa de nacer.

Cristóbal Oudríd se nos presenta como uno de los adelantados, estrenando en 1849 su Palo de ciego y Misterios de bastidores. Cerca de noventa zarzuelas nos ha legado Oudrid en poco más de un cuarto de siglo de actividad, muchas de ellas en colaboración con los mejores músicos de la época: Hernando, Gaztambide, Arrieta, Sánchez Allú, Caballero, Barbieri, etcétera. Trabajó mucho y con éxito, pero nada de él ha traspasado la barrera del tiempo, salvo su fantasía militar El sitio de Zaragoza, música incidental en su origen para un drama de Juan Lombía. (http://www.youtube.com/watch?v=ke0EQ86nuGA ); esta obra puede descargarse como politono en http://moviles.interbusca.com/politonos/ye-ye/crist%F3bal-oudrid/ (no es publicidad, ni tengo interés alguno, sólo es para probar lo conocida y famosa que es).

Debió ser Cristóbal Oudrid hombre orgulloso y crítico mordaz. La gracia y simpatía personal que daba a sus juicios, casi siempre negativos, le evitó serios disgustos, pues según narran quienes le conocieron, no dejaba títere con cabeza.

Un escritor tan ajeno a la música como Azorín ha evocado poéticamente, con ternura, a Oudrid, a quien no pudo conocer, en su libro España. En él encontramos una sucesión de vidas anodinas, que no quedan relegadas a las de los personajes insignificantes, desconocidos o intrahistóricos. De esa anodinidad participan los tres personajes históricos —políticos, artistas— que son don Lorenzo Arrazola, presidente del Consejo de ministros, preocupado por una mancha de chocolate en su levita, Carlos Rubio y el compositor Cristóbal Oudrid, sorprendidos en una cotidianeidad implacablemente mediocre.

Y, efectivamente, Oudrid es un personaje pintoresco, un poco misterioso y contradictorio, de la España romántica.

¿Y cómo suena la música de Oudrid? Pues de mayor sencillez musical aunque no por ello menos directa que la de Barbieri. Oudrid tiene un don especial para idear excelentes melodías soberbiamente integradas con el texto. Su música, que llega con enorme eficacia al público, nunca resulta sin embargo estridente. Es teatro musical popular de la mejor clase, convencional, pero sin una sola traza de mediocre manufactura.

En 1848, estrena en el Teatro Instituto Las Sacerdotisas del Sol, que fue muy bien acogida y colocó a Cristóbal  Oudrid a la altura de los mejores compositores de esa época.

Entre 1849 y 1851,  estrena en colaboración con Hernando, Gaztambide y Barbieri, una serie de obras, como Escenas de Chamberí y El Alma en Pena. que pusieron la base de la zarzuela como género popular.

El 14 de Septiembre de 1851 junto con Gaztambide, Hernando, Barbieri, Inzenga, Olona y Salas fundó la Sociedad Artística para el cultivo de la zarzuela, que arrienda para sus propósitos el Teatro Circo. Para esta iniciativa escribe obras como Buenos días, señor don Simón, basada en un vodevil francés, Moreto, La Cola del Diablo y Estebanillo. Poco a poco se fue distanciando de la Sociedad Artística, pero sin dejar de escribir zarzuelas, algunas con tanto éxito en la época como El postillón de la Rioja (1856).

El 10 de Octubre de 1856, fecha en que se inauguró el Teatro de la Zarzuela, dirigió la orquesta, junto con Joaquín Gaztambide.

En 1860 fue nombrado director de Orquesta del Teatro Real de Madrid, gozando de la amistad de prestigiosos cantantes de ópera, como Stagno y Tamberlick.

En 1866 creó el subgénero llamado entonces de la revista musical, con su obra 1866 y 1867, en la que hace un repaso humorístico de los acontecimientos del año anterior.

Su fama fue aumentando y llegó a ser director del Teatro de la Zarzuela, cargo que desempeñó hasta su fallecimiento y del Teatro Real.

En 1870 y 1871, estrena dos obras que fueron grandes éxitos: El Molinero de Subiza y Justos por Pecadores, ésta última en colaboración con Marqués.

El 13 de marzo de 1877 murió de una pulmonía mientras preparaba el montaje de la ópera Mignon, de Thomas, para el teatro Real. Todo Madrid cantaba entonces las jotas de El.postillón de la Rioja y El molinero de Subiza. Esta última zarzuela, con libro de Luis Eguilaz, es la mejor obra de Oudrid.

La “Salve Marinera”, de “El Molinero de Subiza” fue recogida por la Armada Española como canto a la Virgen y se ha extendido entre las gentes de la mar. Es, por tanto, una canción en plena pujanza pues actualmente, junto con la Salve Rociera, se canta incluso en las bodas de quienes han tenido contacto con la mar.

http://www.youtube.com/watch?v=xAOJm-RuvBw

http://www.youtube.com/watch?v=TrvdV5JalFA

Salve!
Estrella de los mares, de los mares
Iris de eterna ventura.
¡Salve!
Fénix de hermosura,
Madre del Divino Amor.
De tu pueblo a los pesares
Tu clemencia de consuelo
Fervoroso llegue al Cielo
Hasta Ti
hasta Ti nuestro clamor
¡Salve! ¡Salve!
Estrella de los mares
¡Salve!
Estrella de los mares
Sí, fervoroso llegue al Cielo
Hasta Ti
hasta Ti nuestro clamor
¡Salve! ¡Salve!
Estrella de los mares
Estrella de los mares
¡Salve! ¡Salve! ¡Salve! ¡Salve!

En el corazón de  nuestra  ciudad tiene dedicada una calle perpendicular a Ronda del Pilar, y paralela a Arcoagüero

  • Salma

JUAN VÁSQUEZ (O VÁZQUEZ)

A lo largo de la historia, la música ha formado parte de todos los actos de culto en los centros religiosos extremeños,  en las catedrales de Plasencia, Coria y Badajoz, en los monasterios de Guadalupe y Yuste y en todas las demás iglesias, incluso en las villas de menor relevancia histórica.

En estos lugares se encuentran los centros principales de formación e interpretación musical. Las Capillas Musicales están regidas por el Maestro de Capilla, que dirige el canto polifónico de los cantores y todo el grupo instrumental de los ministriles. Además compone misas, oficios de Semana Santa, villancicos para el Corpus Christi y Navidad y se encarga de seleccionar y formar a los seises.

Los niños de condición social baja con buenas actitudes vocales y auditivas, ingresaban en estas escuelas musicales y a partir de aquí tienen acceso a la cultura y muchos destacarán después como grandes músicos y maestros de capilla y otros ocupando importantes cargos eclesiásticos, como el Obispo Pérez Préjamo de Coria, que tras entrar como seise y seguir después su formación en la Catedral cauriense, llegó a ser obispo.

Principales autores extremeños para la historia

En 1492 se escribe el primer tratado de Música impresa en castellano, y es un extremeño Domingo Marcos Durán, de Garrovillas de Alconétar, quien lo escribe.

Del siglo XVI hay que destacar al polifonista extremeño Juan Vázquez, nacido y formado en Badajoz.

También en la época de conquista y colonización de América, llegaron al nuevo continente maestros de capilla extremeños, como Hernando Franco (nacido en Garrovillas de Alconétar) y Francisco de Araujo. Estos autores dejaron importantes composiciones en las capillas latinoamericanas.

Diego de Araciel, compuso y publicó en Italia quintetos y tríos, dentro de la estética de transición entre el clasicismo y el romanticismo.

Otros músicos posteriores fueron Cristóbal Oudrid (nacido en Badajoz en 1825) y el Maestro Solano (Cáceres el 26 de diciembre de 1922).

JUAN VÁSQUEZ (O VÁZQUEZ) (c. 1500, Badajoz – después de 1560, Sevilla)

Como ocurre con la mayoría de los compositores de la época, se conocen muy pocos datos biográficos de Juan Vásquez. Se sabe que nació en Badajoz en la primera década del siglo XVI, pero se ignora la fecha exacta de su nacimiento y todo lo referente a su familia y formación musical. Su nombre aparece por primera vez en los registros como cantor de la Catedral de Plasencia, donde fue contratado el 27 de octubre de 1511. Su voz era la de contralto, lo que indica que en esa época era todavía un niño. A partir de entonces su rastro se pierde durante 20 años hasta que su nombre aparece de nuevo en las actas capitulares de la Catedral de Badajoz, su ciudad natal, donde el 22 de abril de 1530 aparece nombrado como cantor de la capilla de la catedral con un sueldo anual de 15.000 maravedíes. Según las mismas actas capitulares, el 30 de septiembre del mismo año, sería nombrado maestro de los niños cantorcicos de la catedral, con la obligación de impartirles diariamente lecciones de canto llano, de canto de órgano y de contrapunto. El maestro de capilla de la Catedral de Badajoz durante estos años fue Juan Salcedo. El 26 de junio de 1535 fue nombrado sochantre de la catedral en sustitución de Francisco Grageras, lo que hace suponer que tenía buena voz. Este puesto lo compaginó con el de maestro de los niños cantorcicos. En el verano de 1538, Juan Vásquez, abandona su ciudad natal, a donde no volvería hasta 1545. El 13 de septiembre de 1538, Francisco Hernández Bermejo fue nombrado nuevo sochantre de la catedral, en sustitución de Vásquez.

A partir de entonces comienza su peregrinaje por diferentes capillas catedralicias, como hicieron la mayor parte de los compositores de la época. Así, en 1539, Juan Vásquez figura como cantor de la Catedral de Palencia, lo que le permite entrar en contacto con las capillas castellanas y con músicos vinculados a la nobleza. Gracias a estos contactos sus obras fueron conocidas por los vihuelistas castellanos. Algunos de ellos, como Enríquez de Valderrábano, Diego Pisador y Miguel de Fuenllana realizaron transcripciones de algunas de sus obras para vihuela y canto. El 19 de abril de 1541, a instancias de Juan García de Basurto, maestro de capilla del Arzobispo de Toledo Juan Pardo de Tavera, el cabildo de la Catedral de Palencia le dió permiso y 20 ducados para trasladarse a Madrid, donde en octubre del mismo año ingresó como cantor en la capilla del Arzobispo. Su nombre no figura en las listas de cantores de la capilla ni en Toledo ni en Arévalo, que fueron lugares a los que se desplazó la capilla del arzobispo a continuación. Esto hace suponer que su estancia en la capilla arzobispal fue corta.

En 1545 regresa a la Catedral de Badajoz, esta vez como maestro de capilla, sucediendo a Luis de Quiñónez. Su sueldo sería de 30.000 maravedíes. Allí estuvo hasta el verano de 1550. En un documento fechado en 1549, donde se le renueva el puesto de maestro de capilla aparece citado por primera vez como clérigo. Sin embargo se desconoce el lugar y la fecha en la que recibió la orden del presbiterado. Entre los pocos datos de los que se dispone de su etapa extremeña, se sabe, por ejemplo, que en 1548 se trasladó a la localidad portuguesa de Vila Viçosa, donde residía la corte de los duques de Braganza.

A continuación se trasladó a Andalucía. En 1551 fue empleado en Sevilla por el noble Antonio de Zuñiga, prior de San Juan, a quién dedicó su colección de música “Villancicos y canciones”, publicada en 1551. En Sevilla su vida discurrió en el seno de un ambiente refinado y aristocrático, entablando contacto con músicos tan importantes como Francisco Guerrero, Cristóbal de Morales, Juan Navarro o Juan Bermudo. En 1556 publica en Sevilla su “Agenda defunctorum”, donde aparece al servicio de Juan Bravo. En el permiso concedido por el rey para imprimir esta obra consta que era natural de Badajoz y que era sacerdote. Finalmente, en 1560 publicó su famoso libro “Recopilación de sonetos y villancicos a cuatro y a cinco voces”, dedicado a su nuevo mecenas Don Gonzalo de Moscoso y Cáceres Peña, en cuya casa sevillana prestaba sus servicios.

Habitualmente se ha supuesto que Vásquez permaneció en Sevilla hasta su muerte, en alguna fecha algo posterior a 1560, año de la publicación de su último libro. Sin embargo, investigaciones recientes apuntan la posibilidad de que Vásquez ocupara el puesto de maestro de la capilla de los duques de Medina-Sidonia hacia 1571-72, por lo que la fecha de su muerte permanece siendo una incógnita.

Su obra

Todas las obras que han sobrevivido de Juan Vásquez se encuentran publicadas en tres libros editados en Andalucía. Posiblemente escribió más libros de los que no ha sobrevivido ningún ejemplar, como se desprende del soneto escrito por el licenciado Alonso de Barrera elogiando a Juan Vásquez y su música:

“Y deste, imaginar y concertalla
Juan Vásquez tanta parte y tal alcanza,
qual muestran muchos libros que ha compuesto.”

Sorprendentemente, no se ha encontrado ninguna obra suya en fuentes manuscritas, ni siquiera han aparecido en el Archivo de la Catedral de Badajoz las obras que compuso mientras fue maestro de capilla en dicha Catedral.

  • Obra profana: canciones, villancicos y sonetos

Las obras de temática profana de Juan Vásquez se encuentran en los libros “Villancicos y canciones a tres y a cuatro” y “Recopilación de sonetos y villancicos a cuatro y a cinco voces”. Contienen piezas en castellano, principalmente en la forma de villancico.

Algunos de los textos de sus obras se deben a conocidos poetas y literatos de la época, como Juan Boscán, Garcilaso de la Vega, Gil Vicente o el Comendador Escrivá. Otros, por el contrario, se basan en textos poéticos y refranes de carácter popular. Además, gran parte de sus villancicos están construidos sobre melodías populares.

El primero de sus libros, “Villancicos y canciones a tres y a cuatro” fue publicado en Osuna, en 1551, en la imprenta de Juan de León y fue dedicado a Don Antonio de Zúñiga, su mecenas en aquel momento. Consta de 26 villancicos y canciones a tres y cuatro voces, como su nombre indica. Desgraciadamente, sólo se conserva una de las libretas de un ejemplar del libro, por lo que sólo se dispone de una de las voces.

Más importante es la segunda colección que se ha conservado: “Recopilación de sonetos y villancicos a cuatro y a cinco voces”. Fue publicada en Sevilla, en 1560, por el impresor Juan Gutiérrez y fue dedicada a Don Gonzalo de Moscoso y Cáceres Peña, perteneciente a una familia de la nobleza extremeña, los Moscoso de Badajoz y los Cáceres Peña de Cáceres. Contiene 67 piezas de las que 48 son villancicos. En cuanto al número de voces, 45 son a 4 voces y las 22 restantes a 5. Diez de sus piezas estaban ya incluidas en su primer libro de 1551. De estas piezas, 7 son reimpresiones y 3 han sido reescritas. Algunas otras obras fueron publicadas primero por los vihuelistas Enríquez de Valderrábano, Diego Pisador y Miguel de Fuenllana como intabulaciones para vihuela.

Entre los dos libros se han conservado en total 82 piezas diferentes, teniendo en cuenta que algunas aparecen en los dos libros. Aproximadamente las tres cuartas partes son villancicos.

  • Obra sagrada: Agenda defunctorum

La “Agenda defunctorum” es la única obra sacra de Juan Vásquez que ha llegado hasta nosotros. Fue publicada en Sevilla, en 1556, por el impresor Martín Montes de Oca. Hasta ahora se han encontrado dos ejemplares del libro: uno en la Biblioteca de la Diputación de Barcelona y otro en el Archivo de la Catedral de Valladolid.

Es una obra monumental por su número de piezas, calidad e inspiración. Vásquez es el único que desarrolló la totalidad de la Misa y el Oficio de difuntos de una manera unitaria y coherente.

La Agenda defunctorum consta de 27 números en total: 18 para el Officium defunctorum (Oficio de difuntos) y 9 para la Missa pro defunctis (misa de difuntos). El Oficio defunctorum consta de 1 invitatorio con su salmo, 9 antífonas, 5 lecciones, 1 responsorio, el cántico de Zacarías y el Requiescant in pace, Amen. El desglose de las diferentes partes es el siguiente:

  • Officium defunctorum (Oficio de difuntos):

0 Ad Matutinum (maitines):
. Invitatorio con su salmo
. In Primo Nocturno (primer nocturno): 3 antífonas y 3 lecciones
.
In Secundo Nocturno (segundo nocturno): 3 antífonas y 1 lección
. In Tertio Nocturno (tercer nocturno): 3 antífonas, 1 lección y 1 responsorio
o Ad Laudes (laudes): 2 piezas: el cántico de Zacarías y la exclamación Requiescant in pace. Amen
Missa pro defunctis (Misa de difuntos): 9 partes

♪ Coro UBI SUNT:  Morenica, dame un beso

http://es.youtube.com/watch?v=zWTUh01pVeA

Vos me Matasteis

http://es.youtube.com/watch?v=H3i2vDKjhrY&feature=related

Vos me matasteis,
niña en cabello,
vos me habéis muerto.
Riberas de un río,
vi moza virgen,
niña en cabello,
Vos me matasteis,
niña en cabello,
vos me habíes muerto.

♪Coro Ad Libitum: Con que la lavare

http://es.youtube.com/watch?v=iY1xpzW5C2U

Con qué la lavaré
la tez de la mi cara?
¿Con qué la lavaré,
que vivo mal penada?
Lávanse las casadas
con agua de limones;
Lávome yo, cuitada,
con penas y dolores.
Mi gran blancura y tez
la tengo yo gastada
¿Con qué la lavaré,
que vivo mal penada?

♪Teresa BERGANZA: De los álamos vengo, madre

http://es.youtube.com/watch?v=qtDduuZNxFM&feature=related

De los álamos vengo, madre,
de ver cómo los menea el ayre.
De los álamos de Sevilla,
de ver a mi linda amiga.
De los álamos vengo, madre,
de ver cómo los menea el ayre.


Fuentes:

- Wikipedia
-http://www.coroamadeus.es/t3/page3.asp?Id=43385&Rf=61&Rt=6&Np=614
-http://nuestramusica.unex.es/nuestra_musica/autores/VASQUEZ.HTM

  • Salma

Vicente Barrantes Moreno (Badajoz,1829-Pozuelo de Alarcón, 1898.)

Fue un autodidacta. De él dijo Rodriguez Moñino que es uno de los pocos que han trabajado seria y hondamente en los temas de Extremadura.

Pasó de defender las ideas más progresistas a un pensamiento reaccionario en la madurez. Su familia era de conocidos liberales; su abuelo fue víctima de la represión absolutista; inició sus estudios en el seminario de Badajoz pero pronto necesitó abandonarlos y trabajar, al morir su padre en 1841. Ingresó en la escribanía de la Administración militar, y en la Administración trabajó toda su vida.

En 1846 publica en el diario El Guadiana de Badajoz el Soneto en la tumba de Daoíz y Velarde. En 1848 se traslada a Madrid, donde intenta subsistir sin apenas recursos económicos. Publica sátiras políticas muy mordaces de las que más tarde se arrepentirá. Consigue un puesto en La Ilustración, donde publica cuentos, poesías y traducciones.

En 1851 es nombrado director del periódico El Bardo desde donde da a conocer escritores contemporáneos. En las Píldoras recoge folletos satíricos sobre la gestión de algunos dirigentes como Donoso Cortés y Bravo Murillo; llegó a ser procesado por ello y fue paradójicamente el propio Donoso Cortés quien lo libró de la condena.

En 1852, como redactor junto con Cánovas del Castillo de Las Novedades, publica una serie de artículos sobre la unidad ibérica que le valió la concesión de la Cruz de Cristo por parte del rey de Portugal. Ese mismo año, publica la novela Siempre Tarde llena de pesimismo y humor negro, pero en un estilo pulido y cuidado.

En 1853 sale la primera edición de Las Baladas, treinta composiciones de diferentes temas: históricos, religiosos… en las que Barrantes fusiona los temas nacionales con otros de los grandes románticos europeos, como Goethe y Hugo. El resultado es una poesía nueva, entre lírica y narrativa. En la Balada 16 (A la hora de los sueños), presenta los tópicos románticos de la noche, la campana, el cementerio y el amor, pero en un tono lúdico y misterioso. Resulta evidente la influencia de esta poesía en algunas rimas de Bécquer.

Se adentra también en otro género propio del romanticismo, la novela histórica, con Juan de Padilla, en la que se cuestiona el papel del revolucionario comunero.

En 1856 escribe El Plutarco para los niños, que fue declarado texto oficial para la lectura de niños por el Consejo de Instrucción Pública.

Fue elegido diputado por Cáceres y poco después sufrió un accidente cuya consecuencia fue la amputación de una pierna. Ello, unido a la muerte de su esposa, lo volvió más pesimista e introvertido. Se centra plenamente en el estudio de la literatura y la historia de Extremadura. Es la época en la que compone su Catálogo de los libros que tratan de Extremadura, aunque también reedita libros del pasado. Es lo que hace en 1863 con los Soliloquios amorosos de un alma a Dios de Lope de Vega.

Cánovas le asigna un cargo en Manila y durante su estancia allí se interesa por la cultura y la pedagogía de este país. Tras la revolución de la Gloriosa y la caída de Isabel II, regresa a España en 1868, y de nuevo a sus escritos políticos, ahora de signo conservador.

Tiene el mérito de recoger el dialecto regional y numerosas canciones populares:

Mi mujer está descalza

mis hijos me piden pan….

¡Cuánto tardas, cuánto tardas

república federal!

En 1875 publica Días sin sol, un conjunto de artículos cuyo tema común es el antirrepublicanismo. Ese mismo año comienza a publicar su extensísimo Aparato bibliográfico para la historia de Extremadura. Otro libro sobre su tierra es Barros emeritenses, donde cuenta sus experiencias como director de las excavaciones de Mérida. Escribió también una bibliografía de Arias Montano y colaboró en el homenaje realizado en Fregenal a ilustre políglota y humanista. Así mismo colaboró en la revista El folclore frexnense y bético extremeño.

En 1876 fue nombrado miembro de la Real Academia Española de la Lengua.

En 1885 marcha a Filipinas como director general de la Administración civil. Cuando regresa a España en 1888, ya gravemente enfermo, recibe numerosos reconocimientos públicos y títulos honoríficos.

Entre sus últimos escritos están Las Jurdes y sus leyendas y algunos poemas religiosos.

En Badajoz, una calle perpendicular a San Juan, lleva su nombre.

Baladas españolas

Balada XIII : Loco de amor

Mi casa no tiene puerta,
mi puerta no tiene casa;
-pero yo a todas las horas
entro y salgo con mi amada.

Mi lecho no tiene alcoba,
mi alcoba no tiene lecho;
-pero nosotros en ella
perfectamente cabemos.

Soñamos y no dormimos,
dormimos y no soñamos,
-pero soñando, o durmiendo,
siempre estamos abrazados.

No hay noches en nuestros días,
en nuestros días no hay noches;
-pero nuestro amor sin alas
en alas del tiempo corre.

Balada XVI : A la hora de los sueños

Aprieta el trotón el paso
al llegar al cementerio,
grazna la corneja triste,
ahúlla medroso el perro,
la luna se envuelve en nubes,
y hace la cruz el viajero;
que es un crimen en los vivos
el despertar a los muertos.

La campana soñolienta
da la hora de los sueños,
bajan sobre las tumbas
las almas que van al cielo.
¡Ay del indiscreto amante!
¡Ay del amante indiscreto!
que los muertos no perdonan
a quien despierta a los muertos

¿Por qué el amor es tan santo,
audaz y profano siendo?
¿Por qué el enlutado amante
penetra en el cementerio?
-«¡Ay! porque -aquí yace Laura-
»en aquella tumba leo,
»y no es crimen en los vivos
»el adorar a los muertos.»

  • Salma

REFRITO DE COPLILLAS QUE CANTABA  MI ABUELA

Si quieres que te quiera
dame confites
que se me han acabado
los que me diste.

De tu puerta a mi puerta
No hay más que un paso
Si tu quieres pasarlo
Yo no lo paso.

Cuando quise no quisiste
Y ahora que quieres no quiero
Pasa las penas de amores
Que yo las pasé primero

Eres más chica que un huevo
Y ya te quieres casar
Anda, ve y dile a tu madre
Que te enseña a remendar.

Eres alta y buena moza
Pero no presumas tanto
Que también las buenas mozas
Se quedan pa vestir santos.

Anda diciendo tu madre
Que tienes un olivar
Y el olivar que tu tienes
Es que te quieres casar.

  • Salma

Tertulias literarias en el Badajoz de la posguerra

Desde los primeros años cincuenta hasta los setenta, en provechosas tertulias de la capital pacense -localizadas entre la calle de San Juan y el paseo de San Francisco-, se leía y comentaba lo último que cada uno había escrito o rescatado del silencio impuesto, beneficiando de esta guisa los aires cultos de la ciudad.

En esos cenáculos alternaron Luis Álvarez Lencero, Federico García de Pruneda, Julio Cienfuegos, o Francisco Rodríguez Perera, cuando acudían a casa de José Díaz- Ambrona (donde llegó a reunirse el grupo de poetas del café Varela de Madrid), al café Mundial, al casino, al café El Águila, al hotel Zurbarán; o a los salones del Centro Cultural, de La Marina, de Los Trasnachos , de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, los martes. Sin olvidar la tertulia de Esperanza Segura, los sábados; o la del doctor salmantino Emilio Sanz de Moreta, de la que Federico García de Pruneda dijo que era la tertulia de mayor categoría intelectual a la que asistiera en Badajoz.

Los Trascachos tenían lugar en el mesón de los Castúos, en la calle de don Manuel Cancho, bajo la tutela del periodista Antonio Santander de la Croix. El primer Trasnacho literario, de finales de los cincuenta, estuvo dedicado a los poetas extremeños Jesús Delgado Valhondo, Francisco Rodríguez Perera, Manuel Pacheco, y Luis Álvarez Lencero, que en el curso del diálogo pediría una universidad para Extremadura. El promotor de este Trasnacho fue Arsenio Muñoz de la Peña, que actuó de mantenedor, gozando entre Serrano Bulnes, Julio Cienfuegos Linares, Federico García de Pruneda, Navlet, Isauro Luengo, Antonio Orio-Zabala. Zoido Antonio Díaz hizo la presentación del acto; Arsenio Muñoz de la Peña la de los poetas; y a continuación Luis Álvarez Lencero, Manuel Pacheco, Francisco Rodríguez Perera, Jesús Delgado Valhondo (en la voz de Cienfuegos) y Francisco Vaca Morales, el patriarca, irían dejando constancia de sus versos en una cinta magnetofónica.

(Fuente: “Poesía y sociedad en la Extremadura de

posguerra (1936-1975”, de Francisco López-Arza y Moreno)

  • Salma

AL PAR

Al par
Al dueto
Al dos bullicioso
Al dos matemático
Compañía más segura
La más infalible
La mas certera
Al dos bendición perenne
De hojas robustas
De sombra en verano
Calor invernal
De sólida sonrisa
Camino agradable
De volátil ceño fruncido
Al dos multitud
Al dos silencioso
Al absorto par
Al dos de estaciones efímeras
De tiempos de ocio
De tiempos perdidos
De tiempos ganados
Al par que dormita
Que canta, que rabia
Al dos de relojes
De horarios
Al par de invenciones
De creaciones extrañas
De perfecciones equívocas
Al dos de la vida
Al dos de la química
De átomos, fusiones
De núcleos pasados
Presentes, futuros
De duetos barítonos
Al par de lo absurdo
Al dos reflexivo
Al dos deductivo
Al par emotivo
Sensible
Miedoso
Al dos preocupado
Eternamente ocupado
Al par
Al dueto de vida
Al dos.

  • Lapriana

JOSE LOPEZ PRUDENCIO (Badajoz 1870-1949)

Licenciado en Filosofía y Letras por las Universidades de Sevilla y Madrid, reside desde 1900 en Badajoz participando y organizando actividades culturales en la ciudad. Profesor de Instituto (Antonio Rodríguez Moñino fue su alumno) dirigirá “El Noticiero Extremeño” y “El Correo de la Mañana” A partir de 1920 trabaja como crítico literario en ABC.

Aunque su obra más valiosa es la crítica y la filológica, escribe tres obras de creación: Vargueño de saudade 81917); Relieves antiguos (1925); Libro de las horas anónimas (1926). Sus obras se estructuran en cuadros costumbristas que evocan ambientes y paisajes de la vieja Extremadura con predilección por el siglo XVI en un tono lírico y nostálgico. Apoyado en documentos de época y cimentado en fuentes librescas, emplea una prosa cercana a las de los viejos escritores del siglo de oro, arcaica y castiza. Evocaciones de escritores como Carvajal, Torres Naharro, Arias Montano, Pedro de Valencia y de las rancias familias del Badajoz del quinientos constituyen su material predilecto.

En su casa tenían lugar tertulias (Las tardes de don José).

“La tarde está opaca, cenicienta, fría; llueve copiosamente; la lluvia abrillanta los tejadillos de la catedral que se empinan tras de las toscas almenas; unas almenas adustas y feudales que festonean los recios muros como único alarde de crestería y cornisamiento; bajo el almenas, de trecho en trecho en vez de gárgolas, grifos o dragones, hay unos canalones de hierro; por cada uno de ellos, en esta tarde encapotada, brolla espumoso raudal que, en amplia comba, cae con estrépito sobre los guijos de la plazoleta, destacando el verde de las finas yerbecitas que crecen entre sus junturas.”

(Vargueño de Saudades, 1917)

(Fuente Manuel Simón Viola Morato: Medio siglo de Literatura en Extremadura 1900-1950)

  • Salma

Arturo Barea Ogazón

ARTURO BAREA OGAZÓN (Badajoz, 1897- Londres, 1957; su tumba se encuentra en Oxfordshire; en ella figura grabado como lugar de nacimiento Madrid ¿???)

Aunque nacido en Badajoz, la mayor parte de su vida transcurrió en Madrid y, tras la Guerra Civil, en Londres.

De formación autodidacta escribió sobre todo cuentos y novelas. Durante la Guerra Civil española apoyó al bando republicano como censor de los corresponsales extranjeros en Madrid y realizando diversas misiones de carácter cultural y propagandístico. Al finalizar la contienda se exilia a Londres donde continuó con sus actividades literarias hasta su fallecimiento. Todos sus libros se han publicado, primero en versión inglesa y, más tarde, en castellano, a excepción de los cuentos de guerra Valor y miedo: relatos, 1938.

Aunque escribió artículos, cuentos y otra novela posterior, La raíz rota, la gran obra de Arturo Barea son las tres novelas autobiográficas que redactó en Inglaterra entre 1940 y 1945, y que al publicarse juntas traducidas (perdió el original escrito en castellano) se titularon La forja de un rebelde. La primera, La forja, narra la niñez y adolescencia madrileña de un chico de Madrid, cuya madre es lavandera en el Manzanares o sea, él mismo, y cómo se intenta ganar la vida como meritorio en un banco. La segunda, La ruta, cuenta su experiencia militar en Marruecos durante la guerra contra los independentistas rifeños, donde llega a conocer y a contar algunas anécdotas sobre el entonces comandante Francisco Franco y el fundador de la Legión Española, Millán Astray. La tercera, La llama, narra la experiencia de la Guerra Civil.

La literatura de Barea roza lo sublime y ha sido inspiración (por desgracia no reconocida) de autores posteriores que, una vez el lector lee esta obra, comprende que son sólo pálidos imitadores de su prosa.

En 1990 Televisión Española emitió La forja de un rebelde, serie basada en las novelas autobiográficas de Barea.

La Diputación de Badajoz convoca cada año el Premio Arturo Barea que se concede a un trabajo de investigación que verse sobre la historia de Extremadura en la primera mitad del siglo XX.

“¡Qué bien se está aquí! La cabeza entre las rodillas de mi madre. En la blandura de los muslos a través de la tela suave del delantal de hilo, mirando las llamas que hacen figuritas en el aire. Mi madre pela patatas al lado de la lumbre y habla con la abuela. Le va contando su vida en casa de los tíos, sus apuros y sus trabajos, los celos de mi tía con ella por mí. Y yo le miro la cara de abajo arriba sin que ella me vea. La cara alumbrada del rojo de las llamas. La cara cansada de trabajo y de pena. Entierro la cabeza entre el delantal como los gatos. Quisiera ser gato. Saltaría encima de las faldas y me haría una bola. Estoy cansado de todos: cansado de mi tía, cansado del colegio, cansado de las gentes estúpidas que no ven en mí más que el niño; y yo sé que soy más que ellos, y veo las cosas, y me las trago, y me las aguanto. Subir encima de las faldas, hacerse una bola, dormitar, oyendo hablar a mi madre sin escucharla sintiendo su valor y el calorcillo de las llamas y el olor de la retama. Quedarme allí, quieto, ¡muy quieto! “

(Fragmento de “La Forja de un rebelde)

  • Salma

La Noche de San Juan

San JuanLa celebración del solsticio de verano, es tan antigua como la misma humanidad. Definitivamente no es un día como los demás porque la naturaleza, el hombre y las estrellas se disponen a celebrar una fiesta, cargada de gran poder y magia. Hadas, brujas y deidades andan sueltos por los campos; los agricultores dan gracias por el verano, las cosechas, las frutas y por disponer de más horas para cumplir con sus tareas y entregarse a la diversión. También es el momento justo para pedir por la fecundidad de la tierra y de los mismos hombres; además se debe comenzar a almacenar alimentos para pasar el otoño y el invierno.

En esta fecha numerosas leyendas fantásticas abren de par en par las invisibles puertas del “otro lado del espejo”: se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados; se liberan las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición; braman los dragones; afloran duendes y las brujas celebran akelarres; el muérdago cobra vida; las mozas enamoradas sueñan y adivinan quién será el galán que las despose; es buen día para recolectar plantas medicinales en el campo; se realizan hechizos de amor, para proteger el hogar, alcanzar la riqueza, se cura el insomnio, ….

Francisco Gregorio de Salas, al que ya me he referido en más de una ocasión, en su obra El Observatorio Rústico, 1776, relata esa noche en los campos de Extremadura así:

“La noche de San Juan regocijados
Se baxan a los sotos más cerrados
Los mozos del lugar cortando ramas
Y olvidando eñl descanso de sus camas
Se pasan toda la noche en alegría
Hasta que rompe el día
Y adornando las puertas
De las novias despiertas,
De flores y de frutas sazonadas
Hacen sus enramadas”

Yo voy a destacar aquí, por lo que me toca, dos fiestas sanjuaneras: la del pueblo en que nací y viví mi adolescencia y la feria de San Juan en Badajoz.

En Castuera se celebra la noche de San Juan, como la Fiesta de los enramos:

“La velada de San Juan,
la noche de los enramos
y también de que demuestren
los galanes su entusiasmo.
En la Plaza de San Juan
en la villa de Castuera,
bailan los enamorados
alrededor de la hoguera”

La velá se celebra en la Plaza de San Juan, viva estampa de castellana plazuela, recoleta. Es el rincón más íntimo y rememorado de la villa de D. Pedro de Valdivia, luciendo en la fachada de la que era su casa, situada en esta misma plaza el escudo de la familia.

En ella y hacia el año 1.600 comenzaban las fiestas con el nombramiento del Abanderado, una de las ceremonias más interesantes y vistosas llevadas a cabo el día del Santo en la Audiencia.

Se daba limosna a los pobres y se organizaban los festejos. El momento de izar la bandera era solemne no faltando nadie a la ceremonia. Los festejos solían durar dos días, y a veces tres, si el nombramiento recaía en algún miembro de la familia Valdivia, Calderón o Cáceres, los más notables de la villa. (De verdad que esto último no es de mi cosecha)

Se bebía vino de pitarra, las frituras dulces (gañotes,piña) y las tradicionales habas tostadas. Se encendían grandes hogueras que ardían durante toda la noche ahuyentando así los malos espíritus que impedían sus querencias a los mozos y mozas del lugar.

Era considerada esta noche de los enamorados ya que todos tenían oportunidad de verse, hablar en incluso prometerse, no sin antes llegar el novio a la puerta de la moza, arrojar el garrote por el postigo de la puerta y preguntar: “Para en casa, ¿Pasa o no pasa?”; si la respuesta era afirmativa no se devolvía el garrote, y si era negativa el padre de la moza lo devolvía arrojándolo fuera respondiendo: “¡No pasa!”.

Los mozos ofrecían a sus parejas las enramos que confeccionaba con flores y frutos y, porfiaban para ver cual era el mejor.

Si alguna moza no acudía a la velada, el mozo interesado pintaba el quicio de la puerta con grasa del carro, a veces con cal, teniendo la moza que salir de madrugada a limpiar antes de que los vecinos y chiquillos diesen la noticia en el pueblo.

A partir de 1.936 la velada empieza a decaer pero no desaparece porque todo el pueblo iba a “echar la limosna” al Santo y regresaban comiendo un pedazo de turrón de avellana duro aunque en 1978 reaparece de mano de la agrupación Folklórica Independiente Los Arrieros, a la que yo he tenido el privilegio de pertenecer, que en su afán de rememorar nuestras tradiciones logran reunir por primera vez en muchos años a más de 3.000 personas.

Por lo que a Badajoz se refiere y sin ánimo historicista, pues no soy historiadora, parece ser que Badajoz cuenta con feria oficial desde 1.255, momento en que el Rey Alfonso X el Sabio concede este privilegio a la ciudad. Antiguamente las fiestas estaban presididas por los tradicionales de mercados y ferias de ganado, y más tarde se celebraban también otros actos, como bailes, batallas de flores, etc. Las ferias y fiestas de San Juan se celebran en honor al actual Patrón de la capital, adoptado como tal a principios del siglo XIX, al serlo ya de la histórica catedral y de su obispado. Este santo vino a sustituir al que durante siglos había sido el verdadero Patrón de la ciudad, San José, al conmemorarse en su día la conquista de Badajoz por los cristianos acaecida el 19 de marzo de 1.230.

La feria sanjuanera tal y como la conocemos hoy, comienza a celebrarse a principios de siglo XX normalmente entre entre el 22 y el 30 de junio. Actualmente es la indiscutible feria mayor de la ciudad, y posiblemente la más multitudinaria y bulliciosa de Extremadura. En ella se dan cita numerosos actos que concitan el interés de los ciudadanos y visitantes, especialmente portugueses.

Ahora, suele destacar lo que se denomina “feria de día” que discurre por las calles del Badajoz antiguo. Pero en el recinto ferial nos esperan las casetas de turrón de Castuera, las atronadoras tómbolas y los cacharritos. Y para quien les gusten, corridas de toros, festivales folklóricos y musicales, verbenas, teatros, fuegos artificiales en la noche grande, desfiles, concursos… (parezco el alcalde en el bando, el pregonero o el cartel anunciador).

Y si el cuerpo aguanta, veremos amanecer en la mágica noche de San Juan, en la que yo, a las 12, habré pensado mi deseo, escrito en un papelito y guardado en un recóndito lugar donde no pueda encontrarlo hasta el próximo año, habré saltado la hoguera y ¡plas! todos los malos espíritus habrán desaparecido.(En otra versión del hechizo se enciende una vela celeste, se coloca debajo de la almohada una hoja de hiedra común y un papel en el que se haya escrito el deseo. Al día siguiente se quema el papel, y se entierra las cenizas y la hoja de hiedra en el jardín o en un macetero). Y mi Ali, habrá cumplido un año más. ¡Felicidades, linda!

Y yo, como bruja buena que soy, agarraré mi escoba y volaré hasta Mérida, porque resulta que ese día trabajo.

  • Salma

MANUEL MONTERREY

Manuel MonterreyDon Manuel Monterrey Calvo ha sido uno de los mejores poetas, relojeros y viajantes que ha dado Badajoz. Pasó su vida entre la relojería de Buiza y la revista Gévora.

La extensa trayectoria de Monterrey transitará por varios senderos en los aledaños de los autores americanos o de los poetas españoles de su época (Antonio Machado, Francisco Villaespesa, Juan Ramón Jiménez, Rubén Darío…).

Su escultura, obra de José Sánchez Silva, se puede ver en los jardines de Puerta Trinidad, con capa española y libro en su mano derecha con un texto que dice: “A Manuel Monterrey, Poeta de Badajoz. 1887-1963″.
Entre sus obras destaca, con prólogo de López Prudencio, Mariposas azules que supuso el desembarco en la región de la corriente Modernista.

¡La tristeza otoñal! Melancolía

reflejada en el alma de las cosas

Desmayos de la alegre luz del día

Deshojamientos de marchitas hojas

La soledad doliente del sendero

El crujir lastimero del ramaje

El monótono son del aguacero

La borrosa silueta del paisaje

La aridez de la selva. El incoloro

vestido del jardín. El muerto oro

que el ocaso, entre nubes vaporosas,

como un mensaje a la tierra envía.

¡La tristeza otoñal!… Melancolía

reflejada en el alma de las cosas!

(“Sensación de otoño”, en Mariposas azules).

  • Salma

Luis Álvarez Lencero (Badajoz, 1923 Mérida, 1983)

Poeta y escultor. De procedencia campesina, compaginó la poesía y el trabajo (mecánico, herrero, administrativo).
Entre sus obras destacan: El surco de la sangre; Sobre la piel de una lágrima; Hombre; Tierra dormida; Juan Pueblo; Canciones en carne viva; Humano; Poemas para hablar con Dios.

Nos tocan el pandero. No bailamos
no somos osos para bailar. Basta
ya de medirnos el pellejo. Y hasta
nos cuelgan eslabones. Casi vamos
bonitos por la calle. Nos estamos
poniendo de buen ver. Qué pobre casta
de animales. Y el látigo se aplasta
en nuestra piel por si nos rebelamos.

“Hombre negro”, de Hombre, 1961

  • Salma

Joaquín Romero de Cepeda ( Badajoz 1550 v-1600)

Entre sus obras difíciles de encontrar se cuentan: Famosísimos romances, Cancionero manuscrito, conserva espiritual. Prodigó en sus composiciones la sátira social intentando poner de relieve los males que aquejaban a la sociedad de su tiempo.
Comedia salvaje

Anacreón, caballero mancebo de mediano estado, enamorose de Lucrecia, hija de Arnaldo y Albina, única heredera de sus padres, muy rica y hermosa, la cual por medio de Gabrina, famosa alcahueta, viene a condescender a los ruegos de Anacreón; descúbrese el hecho, prenden a Gabrina, ahorcan a Rosio, criado de Anacreón. Huye Lucrecia, van sus padres en su busca; a Arnaldo matan salteadores, y a ellos Anacreón, que va en busca de Lucrecia. Roban a albina dos salvajes, defiéndela Anacreón, sale Lucrecia al ruido en hábito de pastora, mala los salvajes, dase a conocer, perdónalos Albina, despósanse Anacreón y Lucrecia.

Anacreón

¡Qué dolor hay más mortal
que el mío ni más crecido
que ni sé si soy querido,
ni puedo decir mi mal!
¡Desventurado de mí!
Sólo en el mundo amador
que me ha pagado el amor
con sola una vez que vi.
Mostrome la hermosura
mas alta que el mundo tiene,
y quiere que siempre pene:
ved si hay mayor desventura;
yo me perdí por mirar,
y el remedio es poder ver;
no puedo: ¿qué he de hacer,
sino morir, o penar?
No puedo mi mal decir,
descubrillo es desconcierto,
pues no es el remedio cierto
do daño puede venir.
Mas si callo en tal aprieto,
moriré como ahora muero;
descubrir mi pasión quiero
a quien me tenga secreto.
Que el mal ha donde la vida
por callarlo se aventura;
no decillo es gran locura,
y simpleza conocida.
Excusado me es terner,
pues que son de amor engaños,
y al fin de aquestos dos daños,
quiero el menor escoger.
Llamar quiero un mi criado,
hombre sabio y muy discreto,
descubrille mi secreto,
mi dolor y mi cuidado.
Podrá ser que dé algún medio
en este mi mal rabioso.
Que a un dolor muy peligroso
puesta cura es buen remedio.
La amorosa dilación
es muy manifiesto engaño,
y el esperar dobla el daño
y es a veces destruición,
que si Anibal valeroso,
capitán nunca vencido,

  • Salma

La torre de Floripes

Se han fijado en esa torre que emerge entre las aguas del Tajo, parece que se resiste a hundirse y desaparecer de este mundo, parece que una fuerza misteriosa la mantiene en pie, contra viento y marea, erguida, orgullosa de la leyenda de la que es protagonista…se cuenta que….Carlomagno, el emperador cristiano de occidente, choca en sus ansias de grandeza con la de los musulmanes de España, para frenar el poderío islámico, realiza frecuentes incursiones por la España musulmana. Sus mejores caballeros eran los “Pares de Francia”.

Estos caballeros llegaron hasta tierras Extremeñas, y en Alconétar se encontraron con otros guerreros, valientes defensores del Islam.

Era señor del castillo, Fierabrás, Rey de Alejandría, que disputaba a Carlomagno el imperio del mundo, siempre se hacía acompañar por su hermana, que además era uno de los capitanes mas valerosos de su guardia personal, excusa perfecta para retenerla continuamente a su lado, pues estaba perdidamente enamorado de ella a pesar de ser su hermana, esto era un echo aceptado sin escándalos entre los seguidores de Mahoma, ella despreciaba las insinuaciones amorosas de su hermano, mantenía desde hacía tiempo amores con Guido de Borgoña, uno de los esforzados paladines de la corte francesa, al que había conocido en los campos de batalla. Fierabrás lo ignoraba, pero quiso la mala suerte que Guido fuese herido y cayese prisionero junto con otros caballeros franceses, esta circunstancia fue aprovechada por Floripes para demostrar su amor al caballero cristiano, su hermano descubre aquella relación y enfurecido y celoso mandó encarcelar a todos los caballeros franceses en los calabozos del castillo. La custodia fue encomendada al fiero Brutamonte, con ordenes expresas de que permanecieran allí hasta su muerte .Enterada Floripes del paradero de su amado, acompañada de tres de sus camaristas y sobre los mas briosos corceles del ejercito, huye al galope en medio de una noche oscura y cerrada, iluminada tan solo por la teas que ellas mismas habían fabricado, al llegar cerca de la fortaleza la capitana grita imperiosa
- Ah, de la torre

Brutamonte responde
-¡Quien va ¡

Ella vuelve a gritar
¿Tan cambiada estoy que no reconoces mi voz?

Efectivamente, le resulta familiar, por lo que decide bajar para ratificar lo que ha escuchado. Baja a la poterna y reconoce con sorpresa a la hermana de su Señor, confiado abre la puerta en el mismo instante que la princesa hunde su daga en lo mas profundo de su corazón, Floripes se arrodilla con arrojo sobre el cadáver y le quita las llaves de las mazmorras, corre a liberar a Guido y a los otros caballeros….mientras tanto Fierabrás, que apenas perdía de vista a su hermana, al no encontrarla comprende lo que pasa, y con sus mejores hombres se dirige al castillo, al llegar sus temores se hicieron realidad al encontrarse con el cadáver de Brutamonte…pero la fortaleza está cerrada con los caballeros franceses en su interior, será difícil asaltarla, por lo que ordena la venida de su ejercito y sitia el lugar esperando que el hambre los rinda, efectivamente en la fortaleza empiezan a escasear los alimentos, antes de capitular deciden pedir auxilio al Emperador Carlomagno, sortean entre todos para ver a quien corresponde llevar la noticia y, fatalmente recae sobre Guido, la empresa era difícil porque había que salvar los campamentos del enemigo, sin embargo, los sufrimientos y lagrimas de los que quedaban le dieron fuerzas para llevar a buen termino el propósito, el Emperador mandó sus soldados. Vence a Fierabrás, malherido lo hace prisionero, libera a los heroicos defensores y entrega la mano de Guido de Borgoña a su amada Floripes, volviendo vengador y victorioso a su imperio de la Galia.

Fierabrás murió desesperado, llorando la perdida de su señorío.
Alá lo ha condenado a vagar errante por las inmediaciones de la Torre. Dicen que sus gritos y lamentos se oyen en las cercanías, y cuando las aguas del pantano cubren la torre, se forma un halo misterioso alrededor, algo parecido a un remolino, por donde respiran los espíritus de Fierabrás y Brutamonte.

  • Lapriana

Indios de la Nación

Francisco Gregorio de Salas ( Jaraicejo 1729, Madrid 1808 ) en Epigramas describió a los extremeños como “indios de la nación”

“Espíritu desunido,
Anima a los Extremeños,
Jamás entran en empeños,
Ni quieren tomar partido
Cada cuál en sí metido;
Y contento en su rincón,
Aunque es hombre de razón,
Vivo ingenio y agudeza
Vienen a ser por pereza
Los indios de la Nación.”

Fermin Caballero en Memoria sobre el fomento de la población rural, en el siglo XIX, rebate esta idea así:

“(…) Unida la labranza con la cría de ganado, en especial el de cerda, el pueblo extremeño surte de tocino y embutidos estimados a muchas provincias y es el que más carne y grasas consume en su alimento, contribuyendo no poco a hacerlos robustos y fuertes. Y si a esta mejor alimentación se añade un clima sano, un suelo fértil y la saludable gimnasia que tienen en el pastoreo, en varear las encinas y en las rudas faenas campestres por desiertos inmensos, no es mucho que pasen por ásperos y pacientes y que el sarcasmo los haya bautizado con el mote de indios de la nación. Semejante título, lejos de rebajar sus buenas cualidades, honra su laboriosidad y sumisión; y no destruye que haya en esta raza gente despejadas, despiertas y listas, tan dispuestas a viajas por lejanos países como a aprovecharse del tráfico y del contrabando en la frontera portuguesa.”

  • Salma

La Cruz de Mayo

En el Mayo florido
Con gozo desmedido,
Para adornar las Cruces de las calles,
Se baxan a los valles
Los chicos y las chicas
Trayendo alegremente en la borricas
Las haces de la juncia y junco hermoso
El mastranzo frondoso

En distintos texidos y juguetes
Hacen mil ramilletes
De la silvestre rosa
El campesino lirio, escabiosa,
La rústica escobilla
Magarza, torpongil y manzanilla.

Y con flores las cruces hermosean
Y de cintas y lazos la rodean
Sobre un lienzo pintado
En la pared clavado
Los jóvenes del pueblo desvelados,
Pasan regocijados
Toda la noche plácida y serena
Cantando alguna cantinela

En frente de la Cruz ponen un tronco
De más crecido sauce, o pino bronco;
Con gracioso primor aderezado
Y de flores sembrado
Alrededor del qual hacen mudanzas,
Y la tarde se pasa en simples danzas.

(Francisco Gregorio de Salas.- Finales del siglo XVIII)

  • Salma

Las tres p de Badajoz: puente, puerta y pintor:

El anónimo autor del manuscrito Floresta española de los primeros años del siglo XVII tras ocuparse del puente sobre el río Guadiana, dice: “en cuyo remate y principio de los muros está una sumptuosa puerta, que son dos fábricas tales que siendo en nuestros tiempos Luis de Morales, famoso pintor, en ella, se dice por excelencia de Badajoz, que hay tres p muy notables que son puente, puerta y pintor”.

Diccionario Geográfico Popular de Extremadura
(Manuel Trinidad)
Biblioteca Virtual Extremeña

  • La Leyenda de Ibn Mawan (Cándida Morillo)

-Salma

Pa La “Música”

Calle <<El Agua>> arriba iba la pareja cuando para abajo venía, con su cántaro en el cuadríl, Magdalena la Abuela.

- ¡Ojí…! ¡Cucha, jita…! ¿Ónde va la pareja? ¡Que arriscao van lo do! Míralo.

- Amo a <<da una cará>> a la Plaza, a da una gúerta por la carretera, a qu’ésta pruebe las tapas de guarrito de <<La Ballena>> y a escuchá do o tre pieza de la banda que toca hoy. Si aguantamo.

La mujer del Tío Dorao le miró los antebrazos y con asombro infinito le dijo:

Madalena, chacha, como t’ha dejao poné esto así. Por qué no has’ido a que te vea don Pedro.

¡Ojí! Así lleva la ma de tiempo. Me l’ha visto, don Pedro y don Arfonso y Piri y Sotelo, pero como no dejo d’acarreá agua… Me han dicho que to pa na. Ahora paje que lo tengo mejó dende que fui an cá la Liaña y m’estoy dando el ungüento que me preparó.

Po no te lo deje de da. Adió, Madalena.

A dió, Madalena,-la despidió el Tío Dorao-cuídate.

Subieron carretera arriba hasta llegar al Parque en donde estuvieron paseando un largo rato hasta que al Tío Dorao le entraron ganas de un vaso de vino.

Amo ar <<Cementerio>> a tomano argo. Tú te toma una zarzaparrilla y yo pruebo un vino nuevo que m’han dicho que ha traído Fernando Borrego de la Puebla de Sancho Pere.

Dorao, mira, eso no pue se. Si vamos a probá er guarrito en ca de Savarín cómo vamo a di tamién ar <<Cementerio>>. <<Teta y sopa no cabe en la boca>>.

Enga, mujé, qu’un día es un día y sabrá Dios cuando volveremo a veno en otra. Amo.

El bar de Borrego estaba lleno. Entre lo chico que era el mostrador y los que estaban jugando a la herradura, allí no se cabía. El cuarto que tenían a la izquierda del mostradó también estaba atestado.

Con gran alegría de su mujer no entraron y se fueron para la Plaza. A probar el guarrito frito en la <<Ballena>>.

La Plaza estaba de boto en bote. Llena de gente, de veladores y de sillas. Tuvieron suerte. En los veladores de <<La Ballena>>, pegado a la baranda, bajo la palmera, frente a la casa de la hija de Quico Javié, había uno vacío. Desde allí matarían dos pájaros de un tiro: probarían el guarrito y escucharían la banda de música.

Se sentaron. Miraban mucho y hablaban poco. El camarero tardaba. Tampoco tenían prisa. Ya vendría. Lo que tenían de sobra era tiempo.

Ca ve que m’acuerdo de lo que l’hizo Savarín a los socio la feria pasá…

¡Ay, Jito! Te quié creé que no m’acuerdo. Con la enfermedá de mi madre… como no salí.

Verá. Lo socio no querían poné a caseta como to lo año. Ahí andaron que si sí, que si no. Totá que Savarín dijo que la ponía é y la servía dende su ba. Mu bien. Pero cuando puso la caseta, pa que lo socio no vieran lo que s’hacía dentro y no difrutaran, tapó to lo lao con rama de ucalisto. El cachondeo que s’armó te lo pué imaginá. Aquello parecía cualquier cosa meno una caseta. Era como el sombrajo tumbao d’un melonero.

Las cosa de Savarín, jito – En eso llegó el camarero.

Coño, er fígaro de l’Ardea. ¡Qué clase tie, Genaro!

¿Ónde has aprendío tú eso d’er figaro? ¡No será de lo garbanzo!

Qué va. Lo aprendí en la mili que vi un teatro que se llamaba una cosa así y era d’un barbero.

Gúeno, ¿qué va se? ¡qu’hay mucho trabajo!.

que en l’ardea dende luego. ¿Verdá Tío Dorao?

Y que lo diga mujé.

Amo, amo. Meno cháchara que’r <<tiempo es oro>>.

¡Qué malas purgas tiene, jito, Genaro!

Y la mujé

Entre bromas y veras se fue yendo el tiempo y cuando menos lo esperaban, Batuca empezó a tocar el bombo llamando a los de la banda

El último en llegar fue don Enrique, alto, delgado, enfundado en su uniforme azul, con gorra –como todos los demás-; con paso lento subió al quiosco. Tomó la batuta, reclamó la atención de los músicos golpeando el atril y comenzó <<La Música>>.

Empezaron con el <<El gato montés>>, después <<Churrumbelerías>> y en tercer lugar <<Paquito el chocolatero>>.

Cuando aún no había acabado este último pasodoble el matrimonio Dorao se levantó y tomó el camino de su casa.

Mañana era día de trabajo y había que madrugar.

  • Las memorias del Tío Dorao de Juan Alfonso López Fuentes

  • Siguelashuellas

Poema Aftasí

“Badajoz no te olvidaré nunca,
cualquiera que sea la ausencia
que me tiene alejado de ti.

¡Qué hermosos son los grandes árboles que te rodean.
El valle de tu bello río abre su camino
como si hendiera una túnica recamada”

Abu amir Ibn al-Fallas
(Poeta aftasí)

  • Salma

Una rapsoda extremeña

Si me permitís la licencia, me gustaría transcribir en este novedoso rincón una rapsoda extremeña ;

El Miajón de los Castüos, de nuestro popular poeta Luis Chamizo Triguero, como lanzamiento para el conocimiento, un poco más de nuestras raíces .

Está compuesto por doce poemas épicos regionalistas y fue publicado en el año 1.921 cuando contaba con 27 años de edad. Consta de 12 poemas que fueron dedicados a la memoria de su padre;

un hombre honrado
que trabajó mucho y amó mucho.
EL AUTOR

Nos lleva a conocer el Amor, pasión, dolor por la tierra, el orgullo extremeño, por los que se van , los que tienen sus raices, a los que pasan de largo y no se quedan en esta tierra nuestra que queda huella, a los que saben de nosotros por los libros, a los que corren sin dejar ningún rastro de araigo.

Mirar al cielo y a la tierra es necesario para conocernos porque somos así y decimos :jierro, jumo, jacha, jigo y jigera, por que somos de esta tierra.

COMPUERTA

Corre´l tren retumbando por los jierros
de la via. Retiemblan
los recios alcornoques qu´esparraman
al reor del troncón las hojas secas.
juyen las yuntas cuando´l bicho negro
silvando traquetea.
S´enmorona un terrón y el jumo riñe
con las ramas d´encinas que l´enrean…

Vusotros que´ajuís pa no sé aonde
no queando´n los jierros ni las juellas,
vusotros qu´asomaus a las ventanas
guipaís las foscas y arrogantes jesas
y las jondas colás con sus regachos
y la tierra e labor onjuta y seria
donde rumian su pan unos gañanes
del coló de la tierra.

Vusotros qu´atendéis a las lerturas
y séis tan sabijondos en las cencias
que quizás nus larguéis de carrerilla
y en romances jazañas extremeñas
que los nuestros ejarn sin contaglas
endispués de jaceglas.

Vusotros los que váis dendro del bicho
que juyendo retumba y traquetea,
¿no sentís al pasá junto por junto
al mesmo corazón de nuestras tierras
argo asín com´un juerte deseo
que s´eschanguen del chisme toas las rueas
pa queäros aquí, junt´a nusotros
pa endurzá una mijina nuestras penas,
pa rumiá nuestro pan y p´ampaparos
en la sal del süor que nus chorrea?

Vusotros corriendo, mu corriendo,
sin queär en los jierros ni las juellas,
qu´asina como ´l tren vais por la vida,
retumbando y depriesa…

Si n´os podéis pará, meté pal bolso
este cacho e libreta
y al pasá por aquí mirá pal cielo,
y endispués pa la tierra.
y endispués de miranos con cariño,
precipiar a leegla;
porqu´ella sus dirá nuestros quereles,
nuestros guapos jorgorios, nuestras penas,
ocurrencias mu juertes y mu jondas
y cosinas mu durces y mu tiernas.

Y sus dirá tamién como palramos
los hijos d´estas tierras,
porqu´icimos asina: – jierro, jumo
y la jacha y el jigo y la jiguera.

Y tamién sus dirá que semos güenos
que nuestra vida es güena
en la pas d´un viví lleno e trabajos
y al doló d´un viví lleno e miserias;
¡el miajón que llevamos los castüos
por bajo a la corteza!

Porque semos asina, semos pardos

del coló de la tierra

los nietos de aquellos machos que otros días

trunfaron en América.

  • Luis Chamizo Triguero

-Luna

VENCE BERNARDO AL REY ALMAZA DE BADAJOZ

Un romance donde se narra una batalla entre moros y cristianos.Ya pasados pocos días

un moro se ha levantado
que era rey de Badajoz
por nombre Almaza llamado,
aquesto cercó Zamora
mas empero por su daño,
que habiéndolo el rey sabido
muy bien se hubo apoderado
y viniendo contra él
brava lid han comenzado
Los moros, que muchos eran
mantenían bien el campo,
tanto que una parte de ellos
el rey han mal apretado
que aunque bien se defendía
con el espada en la mano,
según los que le ferían
pudiera haber peligrado,
Si por Bernardo no fuera
que llegó por aquel lado
que faciendo maravillas
desbarató los paganos,
sacará al rey del peligro
y le puso presto a salvo,
siendo harto los moros muertos
y el campo desbaratado.
Y muerto ya el rey Almaza,
después del trance pasado
fueron siguiendo al alcance
de los que el campo han dejado
donde mataron tantos dellos
que pocos han escapado,
Aquí también quedo el rey
de dar su padre a Bernardo,
pero nunca se lo dio
que no era tal su hado.
(La Rosa de Timoneda – 1573)

  • Salma

Una leyenda sobre el nombre de Badajoz 27/03/08

Aunque son muchas las teorías sobre el origen del nombre de Badajoz ( que será objeto de un futuro post más elaborado) la más curiosa por legendaria y “divina” es la siguiente:

Hércules era el semidiós hijo bastardo de Júpiter (Zeus en Grecia) y una mortal.

Con el paso de los años el mítico héroe contrajo matrimonio con la princesa tebana Megara con quien tuvo tres hijos. Hera, la mujer de Zeus, aún no olvidaba el engaño de su marido y como venganza hizo pasar a Hércules a un estado de locura en medio del cual mataría a su esposa e hijos. Cuando volvió en si y se percató de lo sucedido decidió suicidarse. Pero el oráculo de Delfos le permitió purgar su falta como sirviente de su primo Euristeo, rey de Mecenas que le impuso doce pruebas, conocidos como los “Doce trabajos de Hércules”.

En el décimo de los trabajos, debía buscar a Gerión, gigante de 3 cuerpos unidos por el vientre, para darle muerte y robarle sus ganados a cuyo cuidado tenía a un perro de dos cabezas hermano del guardián de lo infiernos.

Logró abatir al perro y después, con certeros flechazos, le cortó la cabeza a Gerión y la colocó en lo alto de una torre que se levantó para este evento. ( cortar la cabeza de sus enemigos y colocarlas en torres de piedra era una práctica celta.

Mandó poblar aquella zona, llamando a mucha gente. La primera persona en responder a su llamada fue una mujer llamada Crunha, razón por la cual Hércules ordenó que aquella villa se llamase Crunha (La Coruña). Después, Hércules se estableció en un lugar que vino a llamarse, Bailhos Doces (Baylos Dulces o Danzas Dulces) que después se convirtió en Badalhouce Allí se realizaron sacrificios a la diosa Diana, así como diversos juegos, razón por la cual se llamó a esa tierra Lusitania, que quería decir “Juegos de Diana”.
  • Salma

Respuestas

  1. Veo a lo lejos tu mirada
    me hechiza, me cautiva
    la evito.
    Eres tú, llena de ti
    me enamoras, sí es amor
    caigo rendida ati, es amor
    lo reconozco, es amor

  2. TRES PALABRAS

    ¿Se puede decir tanto, con tan poco?

    Oye la confesión de mis secretos
    Yo sé de un corazón, que está desierto.

    Con tres palabras te diré todas mis cosas
    Cosas del corazón, que son preciosas.

    Dame tus manos, ven,
    Toma las mías
    Que te voy a confiar
    Las ansias mías

    Son tres palabras
    Solamente, mis angustias.
    Y esas palabras son
    ¡Como Me Gustas!

    Con tres palabras
    Te he dicho todas mis cosas
    Son Cosas del corazón
    ¡Que son, sin duda, Preciosas!

    SOLO PARA TI.

  3. Cómo está el ambiente muy romántico aunque muy anónimo, aquí va un poema precioso de Luis Cernuda.-

    Si el hombre pudiera decir lo que ama,

    si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo

    como una nube en la luz;

    si como muros que se derrumban,

    para saludar la verdad erguida en medio,

    pudiera derrumbar su cuerpo,

    dejando sólo la verdad de su amor,

    la verdad de sí mismo,

    que no se llama gloria, fortuna o ambición,

    sino amor o deseo,

    yo sería aquel que imaginaba;

    aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos

    proclama ante los hombres la verdad ignorada,

    la verdad de su amor verdadero.

    Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien

    cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;

    alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina

    por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,

    y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu

    como leños perdidos que el mar anega o levanta

    libremente, con la libertad del amor,

    la única libertad que me exalta,

    la única libertad por que muero.

    Tú justificas mi existencia:

    si no te conozco, no he vivido;

    si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

  4. Joder ¡ yo tambien quiero un yo con ese grado de romanticismo !…alguien con esos sentimientos tan profundos no debería esconderse…¡ por dios, cuentanos algo de ti, o algo de tu…algo massss…lo que sea…es que nos preguntamos si eres hombre o mujer, si es hombre…eres perfecto..si eres mujer…pues absolutamente normal además de natural ¡ un poco de sensiblilidad para con los humanos de a pie, porfa !

  5. Como llevo muxo tiempo sin entrar ni escribir, hoy me he portao.

    Aquí va una poesía que me ha flipao.

    La he sacado del libro “El contrabando. Crónicas de una Extremadura amarga” de Ana Mª Cabezudo Rodas y José Luis Gutierrez Casalá:

    Alta tu frente de pensar estrellas.
    Tus ojos bajos de escribir hormigas.
    Y tus manos de pan tan enemigas
    de matar una flor. Beso las huellas.

    De tus humildes pies. Todas aquellas
    andaduras de ángel sin fatigas,
    y tengo tus palabras, siempre amigas,
    aquí en el corazón. Lloro con ellas.

    Te pienso paso a paso, diariamente,
    soñando que te apoyas todavía
    con tanto amor aquí en mi brazo frío.

    Pero sobre mi brazo, solamente,
    se me cuelga tu sombra cada día,
    y te lloro y te lloro, amigo mío.

  6. Este es un artículo que se publicó el 4 de noviembre del 2006 en el periódico Hoy,tambien rebate, lo que escribió Gregorio de Salas, extremeño él, hacia los extremeños del siglo XVIII:

    “EXTREMEÑOS DEL MUNDO, UNIDOS

    ESPÍRITU desunido/ anima a los extremeños…».
    La frase ha perdurado como una maldición. ¿Sigue hoy teniendo sentido? Creemos que tenemos pleno derecho a negárselo. Ayer, extremeños procedentes de doce países y de las diecisiete comunidades autónomas españolas se daban cita en el Palacio de Congresos de Badajoz y hoy lo estarán en Cáceres, haciendo realidad el título que encabeza este comentario editorial: extremeños del mundo, unidos. Unidos, sí, para proclamar su existencia como extremeños; para reconocer la realidad actual de una Extremadura, que poco tiene que ver con el pasado, y nada con los tópicos que se han venido diciendo sobre ella; para confesar unidos la fe en un futuro que ya es presente, y que todos ellos, desde dentro y desde fuera, habían soñado para su tierra.

    En realidad, ese es el espíritu y ese el mensaje que animaba a los centenares de personas que se han dado cita en el “Encuentro Extremadura en el Mundo”, organizado por Marca Extremadura, inaugurado ayer en Badajoz y que hoy tendrá continuidad en Cáceres. En las intervenciones inaugurales de ayer se respiraba calor de encuentro, pero lejos de todo sentimentalismo ñoño. Allí estaban representados los miles de extremeños que en una época pasada tuvieron que abandonar Extremadura por necesidad; pero también quienes en el presente, gracias a su preparación, desarrollan en otras tierras y en otros países sus capacidades profesionales. Como diría el comisario general de Marca Extremadura, Diego Hidalgo, se puede considerar la emigración como energía, y hay que valorar la ventaja de la diáspora, que permite tener por todo el mundo embajadores de la región, dispuestos a mostrar su realidad.

    «Debemos ser el reflejo en el exterior de una Extremadura nueva», decía una jovencísima Elena de la Rosa, doctora en aeronaútica en Cambridge. Y hablando en nombre de cuantos han acudido desde fuera, declaraba que querían «colaborar en todos los retos», pedía «oportunidad, responsabilidad y compromiso» y daba su paso al frente con un «aquí estoy como un nosotros».

    Leyendo esto, quizá, Gregorio de Salas hubiera cambiado su opinión sobre sus paisanos.
    Nunca lo sabremos

  7. Como supongo que se admiten dedicatorias, esto va para mi Manolo P. que nació por allí.

    A MULHER DO ZÉ POUVINHO

    “A mulher do Zé Pouvinho
    amontada no seu borrinho,
    o burrinho é fraco
    amontado en un macaco,
    o macaco é valente
    amontado numa trempe,
    a trempe é de ferro,
    amontada num martelo,
    o martelo bate sola
    amontado numa bola,
    a bola é redonda
    amontada numa pomba,
    a pomba é branca
    amontada numa tranca,
    a tranca é de pao
    amontada num calhau,
    o calhau é duro
    amontado num burro,
    o burro é de sera,
    amontado numa pera,
    a pera é mole
    e por aquí se engole.”

    (Antonio Farropo. Campiña de la Codosera: Cuentos Arrayanos recogidos por MANUEL SIMÓN VIOLA MORATO).

  8. Bueno Lapriana, seas hombre o mujer, solo decirte que de mi,Yo, ya he escrito algo que más o menos puede definirme. Soy una persona muy feliz por todo lo que me rodea.

    De, Tú, Solo puedo decir que es una persona maravillosa, de esas que quisieras estar pegad@ a su lado las 24 horas del día, por ser como es.

    Para mi, cada día un segundo a su lado, es el más maravilloso de los regalos, ¡ Y me regala tantos segundos!.
    Gracias Mi Amor, por ser como eres conmigo.

    En cuanto a nuestra identidad, solo el destino decidirá si ha de revelarla o no, si así lo tiene escrito. Así que dejemosle que él decida. Él tiene la última palabra.

    Un saludo.

  9. Me estremezco cuando te veo
    Mis ojos, buscan los tuyos
    Ellos saben conversar
    Mis labios buscan tus labios
    ¡se dicen tanto, se dicen todo sin hablar!
    Mi cuerpo se queda inmóvil
    Tus caricias y tus sonrisas
    Lo hacen temblar

  10. Volaré hasta las alturas
    Volaré a la lejanía más infinita
    Volaré hasta donde pueda seguir soñando

    Soñaré con nuestro mundo
    Con nuestras vidas
    Con nuestros sueños
    Soñaré y soñaré

    Volaré Amor mío, soñando
    Pero aunque vuele y sueñe
    Siempre estaré.

  11. Como dices, YO, das mucho amor porque el objeto de ese amor lo merece.

    Pero ahora yo voy a referirme a otra persona, muy querida por nosotros, que, sin embargo sumando todo el aprecio que nos tiene a todos juntos no da ni para el cariño que le profesamos tan sólo uno de nosotros.
    No entiendo con lo estupen@s que somos como nos quiere tan poco.
    Y me refiero en plural porque así nos ve él.
    Sólo quiero decirle que seguimos estimándolo, que el cariño no se va de la noche a la mañana y que estamos aquí. (aunque no hayas hecho mucho por merecerlo: “Dios le da sombrero a quien no tiene cabeza”)

    Puedes seguir haciéndote el antipático si así estás más a gusto, como quieras; algún día reaccionarás y te darás cuenta de que lo que digo es verdad.
    Cuando leas esto sabrás, perfectamente, que es para ti.

  12. ¡Que razón tienes!

  13. Y como el ambiente está tan calentito, después de mi retahíla de males de mi barrio, paso a describir una escena “amorosa”. Se trata del encuentro entre el protagonista del Juego del Angel el último libro de Carlos Ruiz Zafón, con su soñada Chloé en el local El Ensueño.

    Tiene lugar en una habitación oscura de un local que rezuma sexo por doquier; encerrado y sin mediar palabra es conducido al lecho circular. Muy despacio, la mujer lo desnuda y luego invita a que él la desnude hasta quedar sólo con su cinta verde en el cuello y sus medias negras.

    “Acaricié y besé cada centímetro de su piel como si quisiera memorizarlo de por vida. Chloé no tenía prisa y respondía al tacto de mis manos y mis labios con suaves gemidos que me guiaban. Luego me hizo tender sobre el lecho y cubrió mi cuerpo con el suyo hasta que sentí que cada poro me quemaba, Posé mis manos en su espalda y recorrí aquella línea milagrosa que marcaba su columna (….)”.
    Si queréis leerlo entero, está en el libro.

  14. Querida Salma, lo que no entiendo es porqué había que limpiar el quicio de la puerta antes de que se enterasen los vecinos ¡pues que lo pregonasen ! …por lo demás, una tradición muy bonita

  15. A mí el verano me huele a tomate, tomate, a agua caliente por el sol, a gazpacho, a botijo, a eternas siestas que me sirvieron para descubrir la lectura, a la llegada de primos, a vecinos en la calle, a más luz para jugar. Fíjate, que no entendía yo lo de la siesta y ahora que soy mayor no puedo pasar sin ella. Pero no tengo recuerdo de haber pasado calor.

  16. “Dios cuanto tiempo sin entrar ni soñar con vosotr@s, que gusto da sentir en la piel vuestros relatos y retroceder a la infancia con gustos y sensaciones, ¡¡¡¡¡ME ENCAAANTAAA!!!!!!.
    Y a mi Salma (casi un mes más tarde) pero con el mismo e/afecto. Gracias por Tu Noche de San Juan

  17. Solamente aclarar que la tertulia promovida por Antonio Santander de la Croix se denominaba Trascacho Literario , no trasnacho que es palabra sin significado y que en todas colaboró activamente el periodista Rabanal Brito. Muchas de ellas, con las voces de Valhondo, Pacheco o Lencero, se grabaron en un aparato INGRA.
    Muchos años después, Muñoz de la Peña rescató esas cintas y reproducimos algunas de ellas una tarde de 1.979. De todas formas las cintas- en las que tambien sonaban las voces de Perez Alonso, los bailes del Peregrino y Carmen del Bronce, quedaron en poder de Muñoz de la Peña y desaparecieron. Lástima, eran un gran testimonio.

  18. Muchísimas gracias por la precisión: mi fuente no ha sido del todo exacta y yo no soy una experta. Afortunadamente hay gente con amplia cultura que nos puede corregir y nosostros aprender, pues de eso se trata.
    Y como dice usted, una lástima que no se pueda disponer de ellas, debieron ser tertulias muy interesantes.
    Y ya puestos ¿ a qué se refiere con lo bailes del Peregrino y Carmen del Bronce?
    Un saludo

  19. Y agradecerte el haber descubierto una palabra preciosa, trascacho.
    Según la Real Academia es el “Paraje resguardado del viento”, pero es tan sonora que ha dado nombre a grupos de teatros y varias tertulias literarias.
    Me encanta.

  20. Saludos:
    Ante todo aclarar que Antonio Santander de la Croix era primo de mi madre y compañero de mi padre en el diario HOY. Por otra parte, los trascachos se celebraban en el mesón de Los Castuos, lugar en el que bailaban con frecuencia El Peregrino y Carmen del Bronce, una extraordinaria bailaora que dejo el baile al casarse; sonaba tambien la guitarra de Pepe de la Concepcion – del que fui alumno- y alguna que otra vez las tertulias se amenizaron con el flamenco de Badajoz, asi que las cintas que llevo Muñoz de la Peña a mi casa tenian grabados el cante, los taconeos y toques de guitarra.
    La cintas contenian las voces de los citados -Santander oficiaba de locutor- mas las de Perez Alonso y Julian Mojedano.
    Si visitais mi blog El Guadiana suena, podreis ver alguna foto del trascacho:

    http://badajozelguadianasuena.blogspot.com/search?updated-min=2008-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&updated-max=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&max-results=34

    Saludos,

    Josçe Rabanal


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