El Rosario de la Escama
No sé si dar las gracias, soltar un vituperio o quedarme a mitad de camino entre ambas posibilidades dejando que mis sentimientos vayan y vengan por el limbo de las dudas.
Dicen que detrás de cada arbusto siempre hay una flor…
No recuerdo cuantos artículos habré dedicado a la basura acumulada en la alcazaba pero sé que han sido años pidiendo de todas las maneras, de todas las formas y con todos los tonos que el humor o el malhumor me dictaba, que limpiaran la inmundicia amontonada por toneladas, especialmente, en la Torre del Alpéndiz y el Pabellón de Autopsias.
Dudo cual es el criterio –si es que lo tienen- por el que se rigen –si es que se rigen- en el Ayuntamiento para dar la callada por respuesta durante tanto tiempo a una reclamación tan unánime; pienso que una pizca de humildad y buen oído para atender y escuchar las voces de la calle no les vendría nada mal; la basura que año tras año veíamos multiplicar su volumen, nos denigraba como vecinos, haciéndonos parecer títeres en manos poco hábiles. Mil veces he sentido vergüenza ajena -y propia también- cuando me he topado con pequeños grupos turísticos campeando –callejero en mano- por unas murallas comidas de mierda y garabatos impunes, mientras la jefatura que piensa y trabaja en la casa grande silbaban mirando al tendido como si la historia les fuese ajena.
Sus maneras me han llevado a pensar que el imperio del traje, corbata y promesas de papel, no ha traspasado la puerta del Capitel, en años -tan convencida estoy que, sería capaz de poner la mano en el fuego- y digo la del Capitel como podría haber nombrado cualquier otra porque, de no haber sido así, creo que no hubiesen podido mantener la cabeza erguida sin sentirse largamente culpables por no haber sabido gestionar la herencia Marwan…
Han sido muchas voces, algunas plumas e infinidad de fotografías evidenciando lo que ellos, -infieles cumplidores del deber- no tendrían que haber permitido sin que la cara les tornara a rojo bochorno; y cuando digo ellos, es que no sé contra quien levantar el dedo acusador… quizá pudiera ser el anterior jefe de limpieza, quizá su superior; quizá un político, o varios, o un jefazo o un subjefazo… ¡a saber!; el caso es que el resultado es el de siempre…¡unos por otros, la casa sin barrer y nosotros sin saber quien es el máximo responsable!
Se han necesitado, al menos, cuatro camiones de basura y un número importante de operarios para baldear el empacho abominable de toneladas de torpezas esparcidas y consentidas, -o quizá ignoradas- durante tanto tiempo que, ahora ya no me sale dar las gracias sin antes rezar el rosario de la escama.
No puedo evitarlo, pero cada foto pinchada en el periódico digital es como un retortijón de tripa; de cualquier manera, ya desahogada puedo tirar del refranero español y decir que: nunca es tarde si la dicha es buena.
Ahora sólo nos queda esperar que una vez concluido el trabajo y desalojado los inquilinos que campaban y dormían repartidos por la inmundicia entre la que ningún ser debería convivir, -bastante tienen los pobres con su desgracia-, jamás vuelva a repetirse tanta dejadez.
Hace uno días me decía un amigo incrédulo: –Y, ¿Ahora cuanto calculas que tardaran en volver a dejarlo perdido de la mano de Dios?.
-No lo sé- contesté en aquel momento- sin embargo, pasado escasamente un día, ya estoy en condición de asegurar –porque lo he visto con mis propios ojos- que los expulsados del paraíso están volviendo, ¡y hacen bien, les han limpiado la casa y por lo pronto nadie les prohíbe la entrada!.. No hay que ser un gran pensador para sacar en conclusión que dentro de nada volverán los envases de litronas, y los trapos y mil mierdas, a llenar el vacío que ha quedado…
Nos han enseñado a ser descreídos pero también a pensar en posibilidades para recuperar parte de esa herencia con la que nos favoreció Marwan: visitas guiadas por los edificios y zonas liberadas de mierdas. Somos legión los que no las conocemos, -confieso que alguna vez hice intento de asomarme a lo que antaño fueron los cuerpos de guardias pero: toses de ocupas, cientos de pelotillas de papel plata, excrementos humanos y el susto añadido de alguna rata que campaba sintiéndose dueña y señora del lugar, me hizo desistir demasiado rápido-.
Si detrás de cada arbusto siempre hay una flor, ahora que se ha conseguido que sea visible ¡por favor, que no la vuelvan a tapar!
Y, ya terminado de rezar este nuevo rosario de la escama, sólo me queda dar las gracias. -Eso si, con la mosca detrás de la oreja y empinadas como la de los perros que no se fían-
















La verdad que es increíble que una noticia así tenga que alegrarnos, lo que debería ser lo más normal del mundo aquí justamente parece un mundo.
Tenemos responsables que han dejado que la Alcazaba este así durante décadas, unos insensibles, sin duda.
Entre todos los que amamos nuestra ciudad debemos seguir empujando para que se mantenga y se hagan las cosas por lo menos medianamente bien.
Un saludo
Por: Badajoz1812 el febrero 4, 2011
a las 10:27 am
parece ke la varita mágica dio resultado,haber cuanto dura esto porque ahora nos toca a nosotros cuidarlo, claro que nosotros, solo somos unos cuantos hay “otros nosotros ” que no sabemos como se hace eso.
Espero que esa varita siga dando resultados ¡¡¡¡
Por: vicen el febrero 4, 2011
a las 1:02 pm
Lo de siempre. Esto solo pasa aquí, porque aqui hay gente que solo hay aquí. Tenemos lo que nos merecemos. Un abrazo y una cerveza freca.
Por: A ntnoio el septiembre 18, 2011
a las 7:21 pm