La Varita Mágica de la Mierda
No entiendo como todavía no la han inventado…
Sabemos que ahí arriba hay colapso espacial y que está más que cantado que con los años terminaran instalando en un solar cósmico, una chatarrería regentada por un chatarrero con mono de blanco nuclear, anchas hombreras y botas altas plateadas…
Tenemos AVE que nos trasladan de un lugar a otro a velocidades vertiginosas; perros con chips identificativos; podemos ver y hablar en vivo y en directo con gente que están en la otro punta del mundo; dejar la casa del revés y al volver encontrarnos con que un robot ha barrido solito y solito se ha ido a recargar batería; que otro ha hecho la comida, otro ha lavado platos, ropa…
Se hacen trasplantes de todo…
En estos últimos días se ha dado a conocer uno de lo últimos avances tecnológicos en materia de salud: el exoesqueleto artificial e inteligente que permitirá andar a los parapléjicos; una maravilla técnica cargada de esperanzas.
Sería imposible enumerar los numeroso inventos y desarrollos con que se nos asombra una hora si y otra también y, sin embargo, cada día, un tanto desolada me siento en el sofá con el mando a distancia dispuesto a ser paseado por los diferentes canales esperando ver la noticia del invento del siglo, -de los siglos, me atrevería a decir- pero nada…por lo visto el científico loco capaz de revolucionar el mundo aún no ha crecido o todavía no ha nacido… ¡si yo pudiera…pero, sólo soy letras sin cifras, y contar, lo que se dice contar… si no hay decimales me voy defendiendo pero como a los números le salgan comas, me atasco, y aún siendo veloz sumando con los dedos por debajo de la mesa, sigo perdiéndome, así que, rematar el invento de mis sueños tendría que ser cosa de un inventor-científico con deseos de forrarse, o sencillamente, de querer hacer un gran bien a la humanidad humana…
El mundo necesita la Varita Mágica de la Mierda…
¡La necesitamos ya!, y pronostico que en breve se convertiría en algo tan imprescindible como las rebajas de enero, los carnavales de febrero, el agua de mayo, la feria de junio, la Almossassa de Septiembre…
La Varita sería una gran inversión: desde el minuto uno estaría a pleno rendimiento todos los días de la semana de todos los meses del año.
Pienso…-porque hay días que también pienso- que si en los cielos va a ver chatarrerías cósmicas, ¡cómo coño no va a poder llegar a buen puerto algo tan necesario y tan práctico!…
Pongámonos en situación: cagada de perro en la acera y barrendero que la detecta en la distancia gracias a un radar antimierda que pita…piiiii, piiii – lamento decir que es posible que al principio no pudieran ser para uso particular, pero luego pasaría como con todo, que terminarían domesticándose como se han domesticado las pantallas de televisión extraplanas – entonces el operador, tecnología en mano, levita el dispositivo por encima de la plasta de manera que el ADN perruno pudiera ser identificado ipso-facto y de la misma manera enviado, según el dictado del código de la Varita Mágica, a su hogar dulce hogar….
En un principio ideé que la mierda fuera directa al sofá del guarrillo –¡zasss, apareciendo en el tapizado!- pero, madurando la idea decidí benevolente que con ser teletransportada al suelo del salón, de momento sería suficiente…
En fin, de manera absolutamente altruista regalo mi idea…no quiero gracias, me conformo con que alguien se ponga manos a la obra y diga que es posible hacerlo, además, la industria de ambientadores necesitaría trabajadores a destajo…y he deliberado –porque yo mis ideas las maduro casi tanto como los políticos- que si el cerebro del sujeto no-pensante que agarra la correa del cagador, -y desde mi humilde opinión, dueño real de la mierda- es reincidente, entonces si, entonces la ñorda ya iría sin contemplaciones directamente al sofá de casa, contribuyendo también y por tanto, a la creación de más puestos de trabajo…(industria del mueble, ya saben)
Corran la voz…en algún rincón del mundo debe existir un inquieto inventor dispuesto a echar números con decimales.
- María Penís













Estoy mas que de acuerdo con todo,y no sabes las veces que me han dado ganas de recoger yo la mierda con un recogedor y plantarla en el tirador de la puerta del dueño del perro para que sepa lo que es pringarse ,parece que aun hay personas …… que no tienen respeto por los demás,es solo eso educación ,no se le puede dar a personas irresponsables algo que no saben tener ,de esta manera no haría falta la varita mágica…..ni maquinas ….
Ah y no los llames guarrillos ..llamalos guarros, queda mejor.
Por: vicen el enero 10, 2011
a las 3:10 pm
Ojalá la gente también colaborara en la limpieza de su ciudad… Mientras tanto, un poco de ironía no viene mal. Eso y la varita, claro. Un saludo
Por: Juan Bejarano el enero 10, 2011
a las 3:45 pm
Jajjajjjjaj, muy bueno. Estupenda idea, tienes que patentarla. Yo llegaria mas lejos, se la plantaria en medio de la mesa cuando estubieran comiendo.¡ haber quien es más guarro !
Lo que dice Vicen, cuestion de educación.
Me gusta tu ironia y tu ingenio.
Por: J. Hidlgo el enero 10, 2011
a las 5:42 pm
Ja ja ja, María que bueno. Esto es lo eterno de siempre, más de uno hemos escrito sobre esto. Parecia el relato la Guerra de las Galaxias. Genial.
Por: Dori Borrego el enero 11, 2011
a las 12:19 pm
Esperemos no tener que esperar tantos años para que sea una realidad la varita magica, apuntarme que yo quiero una para hacerles llegar un regalito a esta gente. Como siempre y una vez habeis dado en el clavo.
Por: Paco Carreres el enero 15, 2011
a las 10:57 pm
Fantastica la idea!!!! en mi barrio tendría que hacer horas extraordinarias. Besitos.
Por: Valeri el enero 17, 2011
a las 9:13 pm