REHABILITACIÓN Y DEGRADACIÓN
No se quien dijo aquello de: “todo es posible en Granada,” pero quien quiera que fuese no conocía Badajoz y el batiburrillo de incongruencias dispersas en su alcazaba.
Si existe algo donde lo absurdo y lo divino se abracen en extraño y desconcertante contubernio es, precisamente, en la cuna donde nació, mamó, y creció Badajoz.
Después de tensos tiras y aflojas, de paciente lucha por parte de la única plataforma que ha conseguido unir a un amplísimo y dispar grupo de amantes del respeto por la historia; de otras luchas, estas batalladas en la estratosfera de la política desde donde llegaba un ligero tufillo a desinterés; de papeleos y tramitaciones firmadas y olvidadas durante años en algún cajón de algún despacho cualquiera, las obras de rehabilitación han dado comienzo: una vaya desde la Puerta de Yelves hasta la del Alpendiz da fe de que el momento, por fin, ha llegado.
De entrada, me dan ganas de salir a festejarlo pero, acostumbrada como estoy –como estamos- a ver barbaridades y lavados de manos en todo lo que concierne a patrimonio, respeto, y conservación del mismo en nuestra ciudad, no sé si decir –como en el chiste- ¡virgencita déjame como estoy!; confío que sólo sean apreciaciones de una cabeza con tendencia a la desconfianza, y que el hormigón del que vengo oyendo hablar en prensa y radio no convierta el relicario de Marwan en una muralla post moderna capaz de competir en innovación e imaginación con el mismísimo Guggeheim de Bilbao, borrándonos de un plumazo la huella digital, pero, ¡vamos, que ya sé que de todas, todas, esto es imposible! (¿o no?), aunque, no viene este escrito por estos ¿infundados? temores.
Se trata del desgobierno que reina en intramuros, del caos que lleva años instalado y campando a su antojo, del atarugamiento del Ayuntamiento, del enmudecimiento de la Junta (que siempre me produce un extraño desasosiego interno parecido al que imagino debían sentir los hijos bastardos allá por la Edad Media); un babel condenado a no entenderse jamás…
Por un lado se van a adecentar, o van a tratar de devolverle el antiguo esplendor, a una parte de las murallas, y por otro, la mierda se come a bocados suculentas raciones de torres y adarves cercanas a las que van a maquear.
A sólo unos metros de las vayas que prueban el comienzo de las ansiadas obras, un sinfín de botellas (del ilegal botellón de cada noche de verano y no verano) se amontonan para avergonzar cualquier alma medianamente sensible, o medianamente capacitada para sentir la vergüenza que produce dejarse gobernar por quien no tiene capacidad de vergüenza.
-¿Tanto cuesta mandar una cuadrilla de barrenderos al lugar que se vende en FITUR como imagen de la ciudad?
-¿Tanto cuesta cavilar que sale más barato poner vigilancia, que reponer continuos destrozos causados por gamberros que pintan, un día si y otro también, largos lienzos de murallas?
-Y, los perros colocando minas en el césped bajo estrictas órdenes de sus amos, y la basura de la torre del Alpendiz eternamente en el mismo sitio desde hace años, y los enganchados que nos “ayudan” a aparcar el coche en el centro, viviendo o malviviendo donde Marwan soñó una ciudad (insólita circunstancia que posiblemente sólo se dé en Badajoz); penetrantes y añejos hedores de orines en las cercanías de Espantaperros, precisamente en el único camino que conduce a los turistas, – los mismos que se han dejado seducir en FITUR por unos videos donde la mierda esta fotoshopeada en verde y limpio césped- a cualquier rincón del interior; la Puerta del Capitel perpetuamente bizca porque, cuatro petardos se divierten haciendo lanzamientos de piedras sobre sus carísimas luces –que luego seguramente el Ayuntamiento no puede reponer por falta de presupuesto-; las malas hierbas creciendo por doquier donde deberían lucir hermosas y decorativas flores, y paradójicamente, en los barrio de grandes avenidas, mimados por el Ayuntamiento, cambiando a cada pocos meses las plantas ornamentales sólo para darnos envidia maldita, o un, ¡zas! en todos los morros, (por ilusos, por quejicas y para que aprendamos quien manda en casa) …y es que al final, empatizando con la alcazaba, siento que somos lo que aparentamos …los bastardos de Extremadura.
Y todo este calentón se reduce a un esquema de cuatro preguntas:
¿Cuánto cuesta engañar, ocultar y shopeard en FITUR (y para qué, si al final los turistas también tienen vista y olfato?)
¿Cuánto reponer las luces ornamentales de la Puerta del Capitel?
¿Cuánto cerrarla a partir de una determinada hora?
¿Cuánto poner un vigilante que ayude a mantener a raya las vandálicas plagas de hijosde ?
¡Que no invento nada joder!…Siguelashuellas al natural, sin fotoshop.
Que la mierda, mierda es, y así la hemos fotografiado…
- .María Penís




















Muy bueno el artículo. Ojalá podamos ver la Alcazaba en perfectas condiciones y sin aberraciones monumentales, como por desgracia, estamos acostumbrados.
Con el tiempo lo iremos viendo y lo celebraremos, o nos pondremos de luto.
Enhorabuena.
Por: Afligidos el octubre 30, 2010
a las 12:22 pm
Comparto hasta las comas…No me fío un pelo del resultado ¿?..
Un saludo.
Por: Carlos el octubre 30, 2010
a las 5:54 pm
Lo que me duele, Maria es que las administraciones no quieran oir a los ciudadanos que siempre tienen cosas que decir y además son los que pagan… Lamenmto esto porque hay ideas muy buenas y la intención de ayudar es excelente, pero no quieren o tienen miedo o tienen algo que ocultar. Lo siento.
Por: manuel cienfuegos el noviembre 1, 2010
a las 8:28 am
Buen artículo, como todos los tuyos. Esto ya huele simplemente a desvergüenza. Es bochornoso ir a Turismo y ver las propagandas de difusión de la ciudad y de la alcazaba. Pero, ¿cómo se puede tener tan poca vergüenza e invitar a los turistas a ver tal acúmulo de mierda y podredumbre? ¿Que imagen quieren dar de Badajoz, abandonando miserablemente todo lo que publicitan? ¿Como tienen vergüenza de invertir en la restauración millones de euros y tener los restaurado como lo tiene?
¿Como pueden salir a la calle, presidir inauguraciones y actos oficiales?
Pues nada, estos son los señores y señoras que votamos en las elecciones. ¿Cuando aprenderemos?
Por: Antonio el noviembre 2, 2010
a las 9:45 am
Estoy completamente de acuerdo con tu entrada y coincido también plenamente con el comentario de Antonio. Llevo años preguntándome por qué el ayuntamiento ha gastado tanto dinero en ferias como FITUR promocionando una imagen falsa de la ciudad. Si queremos tener turismo de verdad algún día, lo primero que hay que hacer es arreglar de una puñetera vez el casco antiguo, pero con un plan de rehabilitación global (también social) y no parches aquí y allá que a la vista está que no sirven para nada. Además el turista que visita Badajoz y la ve hecha unos zorros estoy seguro que no vuelve y encima nos da mala prensa.
En cuanto a la “rehabilitación” de la Alcazaba me da un miedo terrible. Sin estudio murario, con losetas de hormigón, barandillas de acero… Increible que nos hayan colado esta “restauración” como algo bueno. Si es que más tontos no podemos ser…
De nada han servido las reclamaciones para que corrigieran el proyecto por parte de asociaciones y ciudadanos. En Badajoz se sigue haciendo lo que dice el dueño del cortijo, y sanseacabó. Así nos va…
Por: José R. González el noviembre 3, 2010
a las 6:20 pm
Estimados amigos:
Qué razón tenéis. Ojalá que esta denuncia sirva para que la vergüenza se instale en alguno de los corazoncitos de nuestros representates políticos. Yo no pierdo la esperanza, ya que al igual que caló en vosotros el sentido común y el amor por vuestra Ciudad también puede ser que estos sentimientos se abran paso hasta nuestros concejales.
Lo que no puedo entender es el sentimiento e ideas que deben de invadir la mente de nuestro Alcalde cuando vea estas imágenes… ¿Se sentirá responsable? ¿Culpable? ¿Víctima? Lo que está claro es que este señor no hace nada por arreglar y mantener decente el principal monumento de la ciudad de Badajoz y lo debería de pagar en las elecciones.
Un abrazo y seguid así.
Por: José Manuel el noviembre 6, 2010
a las 8:04 pm
¡¡¡¡¡¡¡¡ AMEN !!!!!!!!!
Por: Manuela el noviembre 18, 2010
a las 8:16 am
Y eso que nos dieron la escoba de plata.
Por: Maria el junio 17, 2012
a las 1:55 pm