Posteado por: lapriana | septiembre 18, 2010

EL RINCÓN DE LOS SUEÑOS DE VIDARTE

Fachada del Estudio en la calle de La Soledad, año 1945

EL RINCÓN DE LOS SUEÑOS DE VIDARTE

No, no es una frase mía ¡más quisiera yo!; es de Mimi, la amiga del alma utópica de Juan Carlos Vidarte, que no sé exactamente que significa pero, ¡que más da!, si él lo dice será.

El rincón de los sueños define su tienda museo, un retiro para hacer parada y perderse entre las más de mil cámaras fotográficas que atiborran estantes y vitrinas en la calle Virgen de la Soledad.

La tarde antes habíamos acordado una conversación para este blog. Juan Carlos nos espera sentado en un sillón leyendo el periódico, e inmediatamente cuando nos ve llegar se levanta para abrirnos las puertas de vitrinas, escondrijos y del alma…

Es fácil hablar con él. Se lanza y cuenta todo lo que se le viene a la mente: recuerdos, nostalgias, actualidades y las mil y una historia que guarda y encierra su local.

Para quien no conozca a Vidarte tengo el deber de contar lo que oculta el título de este artículo, su historia lo define: hace años, él y su amiga del alma utópica, haciendo jogging por caminos cercanos a la ciudad se dieron de bruces con un bello paisaje lleno de luces y sombras, y árboles de un verde intenso mecidos por una suave brisa; ambos  quedaron paralizados contemplándolo y de pronto observan que la belleza solo se concentra en ese punto porque, a ambos lados, un sinfín de escombros ensombrecía el resto del paisaje. Un camino sentenciado injustamente a la fealdad que dos pares de ojos soñadores ignoraron para mirar y ver más allá de ella.

A ninguno les cupo la menor duda, lo bautizaron “el rincón de los sueños”. Días después, de entre los escombros rescataron un viejo sofá y lo instalaron en medio del campo, a un lado del camino y mirando directamente hacia el rincón bello, y cada tarde, al caer el sol, durante mucho tiempo fueron a soñar y arreglar los desperfectos y las goteras del mundo mientras rodados de escombros miraban hacia el único paisaje limpio y bello de los alrededores.
Juan Carlos Vidarte en estado puro.

Cámaras del Museo

-¿Estas a punto de convertirte en centenario?- su sentido del humor acepta la broma y enseguida entra al trapo-

-Si, dentro de cinco años mi tienda cumplirá cien hermosos años.

-¿Y que se siente…? –lo medita un poco-

-Mucha responsabilidad, quisiera hacer algo sonado, algo de lo que todos puedan ser partícipes. En el López de Ayala, con gente que hayan pasado por aquí…no se, en fin, lo tengo que madurar y ver si hay posibilidades.

Los ojos se me van por todos los rincones y él, que se da cuenta, pretende involucrarnos en historias escondidas detrás de cada cámara, de cómo ha conseguido el material que lucen sus embutidas vitrinas…

Una de las cámaras del Museo

-¿Cuándo surgió la idea de esta combinación de estudio, tienda y museo?

-Hará unos doce años, y fue como consecuencia del deseo de querer disfrutar de todo lo que tengo y quiero durante el mayor tiempo posible, y que a la vez también pudieran disfrutarlo la gente que entra a comprar, incluso los que sólo entran a mirar –que son igualmente bienvenidos-, mi deseo es compartirlo…mira, a mi no me sobra, todo lo que tengo está aquí, en este museo, lo he ido haciendo a costa de mis ahorros, y de patear mil sitios…y por supuesto también de desinteresadas donaciones que me han ido haciendo a lo largo del tiempo.

-¿Y el cartel de la puerta…el de “Asesor Filosófico,” que es, una broma?

Se ríe e inmediatamente me cuenta la historia de la ingeniosa y atrevida ocurrencia: -Un cuñado mío, un día me llama desde la playa para decirme que está corriendo por la orilla del mar, madurando ideas, corriendo y cavilando con cada trote, y entonces le contesto: ¡hombre!, “es que la soledad provocada y controlada es necesaria” y él me dice, -¡Joder Juan Carlos, pareces un filósofo! y yo le digo -¡Si quieres me convierto en tu asesor filosófico! a lo que me contesta..-Vale, pero tienes que ponerlo en la puerta de la tienda; y ahí quedó. Eso si, el rótulo lo pagó él.

Vidarte tiene historias para un libro de varios tomos. De hecho tiene un proyecto… (¡Bueno, todo a su debido tiempo).

Mirándolo desenvolverse en su minúsculo museo se ve que tiene medido cada paso para no tropezarse con ninguna pieza.

-Mamaste fotos, máquinas, revelados y trato con la gente ¿Cuándo tuviste claro que seguirías la tradición?

-A los nueve años ya enredaba por aquí, pero oficialmente a los diecisiete, y después me hice titular cuando murió mi padre, en el año ochenta y cinco-

Abuelo de Carlos

-Y por cierto, ¿Cuál fue el primer Vidarte?

-Mi bisabuelo, que llegó aquí destinado como jefe de telégrafos, que entonces estaba donde después se ubicó –durante años- Radio Extremadura.; era de Jerez de la Frontera, rico y tenía un algo de señorito andaluz.  Después su hijo, mi abuelo, que había estudiado bellas artes, en este mismo local montó una bodega de vinos, donde además se dedicaba a pintar, y de ahí, a través de su amigo Dionisio Martínez se fue metiendo en la fotografía…todavía conservo sus tarjetas de presentación  anunciándose como “fotógrafo dibujante”…esto sucedía sobre el mil novecientos diez.

-Y, después de tantos años… ¿que tal te ha sentado la era digital? –duda, medita y hace un gesto intermedio entre dos sentimientos encontrados-

-Añoro el cuarto oscuro, añoro su olor, la magia de ver como la imagen emergía poco a poco, como de la nada se iba creando un todo; además el cuarto oscuro, que ahora solo lo uso como almacén de cámaras de cine, también servía para ligar ¡ni te imaginas, ibas allí con la tontería y…!. De todas formas aposté fuerte por el digital, hice una gran inversión y tengo que reconocer que aunque con menos encanto que las analógicas, las ventajas y posibilidades son infinitamente mayores.

-Y la vida… ¿Se puede vivir bien de esto?

-Ahí andamos, hago reportajes de bodas y comuniones, pero sobre todo me he reconvertido en un artista de la restauración de fotos antiguas.

(De eso puedo dar fe porque en el tiempo que duró la conversación entraron varios encargos).

Es un trabajo que requiere muchísima paciencia, de ahí el cartel de la puerta “Se restauran fotos con cariño”.

Vuelvo a pasear la mirada por todos los rincones y siento que va a ser imposible plasmar en un sólo post una aproximación de todo lo que Juan Carlos acumula en su tienda, que va a ser difícil transmitir el amor que ha depositado en cada vieja cámara de foto, el peso sentimental y cultural que se acumula entre vitrinas y estantes.

Cogida del banderillero Falcón

-Volviendo al museo ¿Cuál es tu niña bonita? -no lo duda, de inmediato se dirige a una vitrina y coge una cámara que apenas soy capaz de diferenciar de otras.

-Esta; era de mi padre, una Contax de objetivo Carl Zeiss del año cincuenta y seis con la que hizo la famosa foto del banderillero José Falcón atravesado por el asta de un toro, y de la que llegó a vender tal cantidad, sobre todo a portugueses, que se vio obligado a hacer un sello donde se daba fe de la fecha y cartel de la corrida. Vendió unas tres mil. Se da la circunstancia de que esta es la cámara utilizada como modelo por el artista del graffiti que me decoró la persiana de la puerta, y fíjate si hizo un gran trabajo que plasmó incluso el desgaste que tenía del dedo de mi padre.

-¿Y la más cara? –Tampoco duda-

-Pues una Minolta de titanio que compré cuando ya se olía la era digital y que me costó quinientas mil pesetas, y que evidentemente no le saqué rendimiento alguno; aunque para imprimirle la vida que la tecnología le robó estuve llevándomela a algún que otro maratón, corriendo con ella a cuestas y haciendo fotos mientras corría…en fin, una locura de la que no me arrepiento, al menos pudo disfrutar un poco del color de la vida y yo inmortalicé con ella momentos únicos para mi.

Primera Reflex

-¿Y la mejor historia?…

-Pues la de mi primera cámara Reflex; una Yashica, la vendí y años después volvió a mí; y lo mejor es que supe reconocerla al momento, tenía una singularidad que la hacía única e irrepetible. Además, conservo la foto del día que fui a correos a buscarla.

-Y todas esas historias, ¿siempre en esta calle?

-Siempre,  desde el primer Vidarte fotógrafo, en la calle Virgen de la Soledad, antaño Echegaray

Y no sé como, la conversación gira hacía cuando y quien inventó la fotografía, y yo que me pierdo en su explicaciones tengo una duda que ya que estoy aprovecho para resolverla…-¿Foto y daguerrotipo, explícame?- y me quedo enredada en Niepce y Louis Daguerre y en el mil ochocientos veintiséis, y es entonces cuando vuelve a otra vitrina y saca un daguerrotipo, una preciosidad de mediados del siglo XIX que me pone en las manos…



Advertisement

Respuestas

  1. me encanta que hables de Juan Carlos Vidarte ,es alguien a quien admiro por su forma de ver todo tanto destras de las camaras como sin ellas ,es todo un personaje que dejara huella,y ojala todo lo que quiere hacer se haga realidad, porque se lo ha ganado,suerte ….¡¡¡¡¡¡

  2. LAPRIANA, ME ENCANTA EL REPORTAJE SOBRE VIDARTE.
    Un besote.

  3. Me parece muy justo que le dediqueis unas paginas a esta familia bien conocida por todo Badajoz. Conoci a su padre, ya sabeis que mi padre tenia la tienda en la misma calle, y era una bellisima persona. Es un gran acierto que su hijo no deje desaparecer algo tan viculado a nuestra ciudad. El reportaje como siempre genial te enteras de cosas curiosas del mundo de la fotografia. En el futuro podria integrarse como un museo mas de la ciudad. Saludos para los dos.

  4. He empezado a escribir mi comentario y cuando me he dado cuenta me había enrollado como una persiana. Y éste no es el sitio. Ya usaré otro.
    Felicidades por el artículo y por los referentes fotográficos elegidos.
    Y para Juan Carlos muchos ánimos para que este organismo centenario siga joven sin sacrificar su idiosincrasia.

  5. Vidarte, ese nombre va unido a Badajoz como el tocino a las migas, jejee. Felicidades por tu blog paisano (saludos desde la lejaaaana Pardaleras, jejeje), y cómo no, mi voto en el concurso de 20 minutos, va para tí.

    Besos

    http://sombraaqui.blogspot.com


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.