Azagala II “Historia”
Su historia se remonta a finales del siglo XIII, siendo entonces de dominio señorial, según aparece en un acuerdo entre la Orden de Alcántara y la ciudad de Badajoz. En el siglo XV su integración en la Orden de Alcántara es definitiva, según registran las Crónicas de la Orden, ya que 1461 el Maestre don Gómez de Cáceres y Solís entregará a don Pedro Girón las fortalezas andaluzas de Morón y Cote, que entonces pertenecían a los caballeros de Alcántara, y recibe a cambio varias villas en la Baja Extremadura y este castillo de Azagala, el cual desarrollará importantes funciones defensivas dada su situación fronteriza y su emplazamiento empinado y dominante, estando dotado en el siglo XVI, con importantes piezas de artillería.
Esta fortaleza responde al modelo de castillo roquero, asentado en lo alto de una ceñida cima rocosa que le confiere una planta alargada y estrecha donde se van sucediendo varios patios, todos ellos rodeados por torres y lienzos de murallas.
En una de las torres, la identificada como la de Armas, hay un escudo en el que puede leerse la fecha de construcción de la misma: el 1341 de la Era, es decir el 1303 del calendario actual. Además de la torre anteriormente citada también está la del Homenaje, la de los Humos, todavía almenada, y la de Las tres torres. El aljibe y la mayor parte de las dependencias fueron construidas en La Edad Media, entre los siglos XIV y XV, aunque en el siglo XVI la Orden de Alcántara realizó numerosas intervenciones. Un siglo después se prestó especial atención a la restauración y acondicionamiento de torres y murallas, así como a la construcción de aposentos y dependencias agropecuarias de nueva planta.
Todavía en 1629, tras algunos periodos de abandonos y descuidos, la fortaleza desarrollaba sus cometidos con normalidad. Mas tarde el castillo quedó definitivamente asociado a las tareas de tipo agropecuario y a las de carácter residencial, dotándosele con recursos arquitectónicos distintos, como el campanario que se alza sobre la Torre del Homenaje, obra barroca que según consta en una inscripción se construyó en 1771.
Como se ve, un castillo con mucha historia sobre sus murallas, con mucha solera sobre sus muros asentados entre potentes piedras…un castillo que debe continuar existiendo para que nosotros y generaciones venideras sigan disfrutando con las vistas de su recio porte…
Ante la impotencia e indignación que nos cortó de un tajo el ánimo, no he parado de darle vueltas al asunto, fortuitamente, unos días después llegó a nuestras manos un ejemplar de las Ordenanzas Municipales de Badajoz del 1767… conforme las leía veía claramente que ya en ese tiempo se contemplaba la posibilidad de despojar a un dueño de sus posesiones si el cuidado no era el adecuado. Voy a transcribir literalmente una parte de esas ORDENANZAS MUNICIPALES DE LA MUY NOBLE Y MUY LEAL CIUDAD DE BADAJOZ:
TITULO VEINTE Y TRES
DE LOS EDIFICIOS QUE SE ARRUINAN
Capítulo Primero:
Atendiendo a que las ruinas deforman el aspecto público de los pueblos, ordenamos y mandamos, que todas las personas particulares, Comunidades, Iglesias, Cofradías, Poseedores de Mayorazgos …y cualquier otro Vecino o Forastero sin definición de clase, estado, fuero o privilegio, a quien por cualquier titulo o razón pertenezcan casas de los muros de esta ciudad tengan especial cuidado de tenerlas bien reparadas y que puedan habitarse, en caso contrario se le embargarían las rentas de las casas u otros bienes y a su costa se reparen hasta ponerlas en estado habitable.
Capítulo segundo:
Si por causa de observancia de lo dispuesto en el anterior Capítulo, o por algún accidente, o caso imprevisto y no pensado, acaeciese la ruina de algún edificio, luego que llegue a noticia de la justicia, hará intimidar al dueño que el tiempo de cuatro meses conforme a la calidad de la fábrica, repare, o construya de nuevo el edificio arruinado, bajo la pena y apercibimiento de que si pasado el plazo que se le asigna no hubiese cumplido con lo que se le ordena se procederá a declararle destituido de todo derecho….
Y ahí queda la cosa….mi intención solo es poner en evidencia que hacer, seguramente se puede hacer algo. Y que seguramente nuestros políticos no se han enterado de la desgracia que se cierne sobre un castillo del que de alguna manera ellos son tutores.



















Una buenisima leccion de historia, y mejor denuncia.
Por: Juani Hidalgo el Junio 3, 2009
a las 10:00 pm
¡Cómo me gustan los castillos! Siempre me he imaginado a mi en ellos como princesa de cuentos aunque ya tenga más edad, de reina o de hada madrina!. El de azagala es impresionante. El reportaje fantástico. Y yo soy tonta por no haber ido.
Por: Angela el Junio 5, 2009
a las 11:17 am