Posteado por: siguelashuellas | Noviembre 15, 2008

Hospital San Sebastián

Hospital San Sebastián

Trescientos catorce años …y ahí lo tienen, luciendo su vetusta elegancia, inmune al devenir de las modas y venciendo con su donosura los acuerdos y desacuerdos políticos de mayor o menor acierto, dándole prestancia a la plaza de Minayo, embelleciendo con su bizarría, dándole empaque junto a sus vecinos de vida y esperemos que de por vida, el teatro López de Ayala y la iglesia San Juan Bautista…de los cuales, en un tiempo no muy lejano uno de ellos corrió serio peligro de desaparecer, por fortuna todo quedó en un susto y para complacencia nuestra y de nuestros descendientes podremos seguir disfrutando del teatro con el aspecto que afortunadamente luce ahora, que es el que deseamos que siga luciendo siempre, por los siglos de los siglos…pero eso es otra historia.

Hoy es el momento del que fue Hospital San Sebastián y que pronto será parador nacional, posiblemente le espera un buen futuro, va a correr mejor suerte que otros edificios de igual apostura y del mismo bagaje histórico que terminaron cediendo bajo la dejadez de políticos incompetentes, va a correr mejor suerte que el otro nominado a parador, el gran perdedor en esta apuesta, el que posiblemente ha perdido su última batalla, el que agoniza a los ojos de todo Badajoz y nadie acude en su ayuda, el Fuerte de San Cristóbal …pero eso también es otra historia.

Hoy mis pensamientos, mis recuerdos, mis mejores deseos, mis felicitaciones…son para el que fue conocido por todos como Hospital Provincial, al que como he dicho le espera y le deseo un buen futuro… otra vez en sus pasillos volverá a resonar los pasos bulliciosos unas veces, casi tímidos otras, de un montón de almas, esta vez sus paredes recibirán vibraciones mas alegres que las que percibieron en otros tiempos no muy lejanos cuando la esperanza en unas ocasiones, la desesperanza en otras, la pena o la resignación eran moneda común en su interior…ente su paredes quedaron atrapados recuerdos de noches casi eternas esperando el amanecer, con la esperanza puesta en el nuevo día, con la esperanza de la noticia mas esperada…esperando no tener que volver en mucho tiempo, pero siempre volviendo…Unas a reparar daños ocasionales, otras daños crónicos, otras a visitar a algún pariente o amigo y otras volviendo de nuevo, una y otra vez, cada cierto tiempo porque…cosas de la vida.

Cuantos recuerdos de seres queridos… volverán a llenarse sus estancias ahora silenciosas, de risas, de historias, y entre sus paredes quedarán para siempre la impregnación de la esperanza y la fuerza de la costumbre de vivir. Que le vaya bonito y que todos podamos disfrutar de su nuevo destino.

El Hospital San Sebastián se encuentra en la Plaza de Minayo, habiendo cumplido trescientos años de existencia en el año 1994, ocupa el edificio que fue del Hospicio Real de la Piedad desde que en 1852 se trasladó a compartir estas dependencias con el mencionado centro, dada la estrechez y falta de espacio que tenía en el edificio original que poseía lindando con éste. Estos edificios fueron derribados durante la remodelación del Hospital en 1980, abriéndose una calle peatonal en su antiguo emplazamiento.

El Hospital  fue mandado fundar por el capitán don Sebastián Montero de Espinosa, como consta en su testamento en 1639, para atender enfermos varones. Parece ser que su funcionamiento se inició en 1694 en un edificio del Campo de San Francisco cedido por el convento de las Descalzas en 1674 a cambio del palacio de don Sebastián, que se encontraba en el solar  donde hoy se ubica el convento. Por una Orden Real de Fernando VI de 12 de abril de 1757, fue creado el Hospicio Real de la Piedad, para lo cual se compraron diversos solares anejos al Hospital San Sebastián, pero fue en 1774 cuando el Obispo Minayo lo mando erigir como Hospicio para la recogida, manutención y asistencia de los niños expósitos, huérfanos y desamparados.

El ejecutor de la obra fue Nicolás de Morales Morgado, que es el gran desconocido de los arquitectos pacense del siglo XVIII, aunque erróneamente se le haya adjudicado la obra  a Don Diego de Villanueva. Por real provisión de Carlos IV de 17 de julio de 1795, el Hospital San Sebastián fue agregado al Hospicio Real con todas sus rentas, efectos y archivos. El Hospital mantuvo la independencia de locales hasta el traslado de 1852.

La fachada del edificio presentaba originalmente un sencillo diseño de solo dos plantas de inspiración neoclásica, transformadas por las obras de la última remodelación, levantando una nueva planta. La portada está compuesta por dos cuerpos influenciados por el tardobarroquismo, que aquí presenta un innegable sabor portugués. El primer cuerpo está presidido en la clave por el escudo del rey Borbón Fernando VI, fundador del Hospicio, enmarcado por pilastras.

El segundo cuerpo recuerda el diseño de un retablo, acogiendo una hornacina con arco de medio punto cobijando una escultura de mármol de la Virgen sobre esta, bajo la cornisa de la fachada, se encontraba el escudo de armas del Obispo Pérez- Minayo, conservado en la actualidad en el Museo Arqueológico Provincial.

El interior del edificio mantiene parte de la estructura original destacando: la capilla, de una sola nave con bóveda y cúpula; dos patios, el trasero conserva dos brocales de mármol de finales del siglo XVIII y por último la magnífica escalera situada en el patio principal, de una gran relevancia arquitectónica, respondiendo a los estilos entre el rococó y el neoclásico de la época. Finalmente, cabe destacar la presencia de una escultura tallada en mármol, apeada de su pedestal, representando al capitán don Sebastián de rodillas con las manos unidas en actitud de oración.


Respuestas

  1. Hola,

    Estoy buscando información, fotos, libros, etc. sobre este hospital. En concreto, sobre la monja Sor Agustina a la que hay dedicada una calle junto al hospital. Esta monja era hermana de mi bisabuela y originaria de Canarias.

    Agradecería cualquier dato.

    Muchas gracias.


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