(Guadiana IV) Pasado, Presente y Futuro
El Guadiana debe su nombre al paso continuo de civilizaciones por el suelo de la Península Ibérica. Los romanos lo llamaron Flumínus Anae (río de los Patos) y los musulmanes sustituyeron el Flumínus por su Uadí (río), dando origen a su nombre tal y como hoy se conoce.
No hay consenso a la hora de identificar cuál es el punto exacto en el que nace, la teoría mas clásica, y a la vez más discutible, proviene de Plinio el Viejo…su hipótesis era que se originaba en las Lagunas de Ruidera y que se dividía en dos grandes tramos, el Guadiana Alto o Guadiana Viejo y el Guadiana propiamente dicho, separados entre si por un cauce subterráneo.
La leyenda de un río que desaparece y aparece ha pervivido hasta el último tercio del siglo xx. Incluso, actualmente se toma como referencia en determinados artículos y manuales, además de en la tradición popular. Sin embargo no existe ningún cauce subterráneo, como tampoco parece cierto que sean las Lagunas de Ruidera el punto de origen del Guadiana. Desde un punto de vista hidrogeológico, también es discutible identificar al Guadiana Alto como el tramo superior del Guadiana.
Los históricos desencuentros sobre su nacimiento se han resuelto en la actualidad, mediante la consideración, no de un punto concreto de origen, sino de una cabecera compuesta por la confluencia de varios ríos, arroyos y acuíferos. Entre ellos destacan los ríos Ciguela, Záncara, y Guadiana Alto o Guadiana Viejo, así como el Acuífero 23 o de La Mancha Occidental.
Sus aguas han sido cruzadas por reyes portugueses y españoles, han sido testigos de numerosas batallas y grandes cambios en la ciudad, el primer puente que cruzó el río fue el Puente de Palmas, sus aguas embravecidas lo ponían al borde del derrumbamiento cada vez que experimentaba una crecida, en 1545 poco después de su construcción resultó arrasado por primera vez, siendo arroyado de nuevo en 1603, durante el siglo XVIII fue reconstruido siete veces y cinco en el siglo XIX, la última el 6 de diciembre de 1876 tras una gran riada que inundo parte de la ciudad.
El Presente del Río es el que ofrece su triste realidad, incomprensible teniendo en cuenta que el deterioro de sus aguas solo se producen de Mérida para abajo, es evidente que alguien no hace las tareas más básicas, es evidente que de su estado no pueden culparnos a nosotros, si acaso por el conformismo que delata nuestra aparente y anónima indiferencia ante la gestión lamentable de los que no hacen los deberes, paciencia, algún día despertaremos y exigiremos que nos devuelvan las aguas limpias de antaño. Una de las lacras del presente son las graveras, capaces por si solas de alterar gravemente el ecosistema del río, donde antes hubo un paisaje favorecido por el frescor del río ahora luce la desolación mas triste.
El futuro, el que le corresponde por derecho propio, el que debería tener asegurado en manos de dirigentes que supieran luchar con ahínco por unas aguas con tanta historia, con tan buen futuro, aunque solo fuese para acompasar el paso con otras ciudades y pueblos de esta comunidad que si pueden disfrutar en verano de sus aguas, por parecernos a Medellín o a Mérida, donde sus habitantes gozan del privilegio de poder bañarse en el río y de pasear por sus orillas admirando un paisaje limpio.
Con imaginación no es difícil ver las muchas posibilidades que ofrece la antigua Casa de la Luz y Molino (hoy en estado ruinoso) en la zona del Canal de Ayala, donde se podría realzar la zona y de paso recuperar un edificio que en su tiempo fue básico para el progreso de la ciudad, en el podría ubicarse un centro de interpretación y un museo del río donde poder contemplar como la vida y las costumbres de Badajoz fueron cambiando a través de los años….volver a recuperar el pico como zona de ocio, como enclave de bella estampa, libre de escombros, libre de vertederos de obras, con pasarelas desde la carretera de circunvalación hasta el pico y desde el pico hasta el centro de interpretación y museo, hacer un circuito de paseos y pasarelas enlazados aprovechando las espaciosas orillas…
Es imprescindible que el ecosistema del Río, destruido por las graveras, sea reparado, repoblado y las orillas no noten el paso de esta plaga tan dañina para el Guadiana…
Se necesitaría además un embarcadero de emergencias ( el actual es demasiado inclinado y no es practico ni rápido, ahora hay que ir a embarcar al azud, no se entiende que el que existe sea prácticamente de atrezo) este podría situarse en la margen derecha, cerca de lo que en otros tiempos fue la playa, y de paso volver a recuperar esta para uso y disfrute de propios y foráneos, con todo esto funcionando a pleno rendimiento, con este precioso río recuperado si podrían hacerse campañas de dinamización turística, si podríamos atraer visitantes de fuera, si podríamos presumir de lo que la naturaleza nos ha regalado, sería una buena forma de agradecerlo, si a todo esto le añadimos una limpieza impoluta y un cuidado continuado, rayaríamos la perfección que nos merecemos por haber aguantado tanta dejadez, tanta mala gestión.
No es difícil ni imposible, es un proyecto viable y nosotros, los pacientes vecinos nos merecemos que esto deje de ser un sueño y se convierta en realidad.
Para terminar, y con ánimo de hacer comparaciones, tengo que contar como me impactó un pequeño pueblo próximo a Palencia, Carrión de los Condes, un pueblo lleno de historia, bellísimo, muy limpio y fácilmente visitable por pequeño y acogedor. Nuestra intención era terminar la visita turística y largarnos pero, decidimos quedarnos a pasar la noche porque nos sedujo la idea de bañarnos en el río que lo cruzaba, estaba integrado en el pueblo, con orillas llenas de un césped verde y bien cuidado, limpio, abarrotado de gente que pasaba la tarde tumbada bajo la sombra y el frescor de los árboles, leyendo, escuchando música, compartiendo y respetando el medio, conscientes de que no necesitaban piscinas artificiales porque la naturaleza les había hecho un regalo precioso y ellos devolvían el favor mimando el entorno, cuidando de no ensuciar, presumiendo de río y de su suerte, ofreciendo una estampa única a los visitantes, dejándonos un agradable recuerdo de respeto a la naturaleza y… envidiando la suerte de tener unos gobernantes tan eficaces y tan avispados como los suyos.
¿Es mucho pedir lo mismo para nuestro Guadiana?
¿Es mucho pedir lo mismo para nosotros?



























Hola Manolo, quiero contarte que me ha llamado alguien, hacia mas de 25 años que no sabia nada de ella, me dice que ha entrado en tu BLOG Y LE HA ENCANTADO, que ya era hora de que alguien se ocupara de nuestro Guadiana y de Badajoz, que se lo enseña a todo el mundo contándoles como se lo pasaban en la playa y el pico, me reconoció por las fotos, me dice que aun recuerda los muy buenos ratos entre los atalfes, como otras mucha parejas, es bonito que se vea tu blog en todos los sitios de España, ella se llama ANA y esta en Zaragoza desde hace 21 años. Un saludo JUAN
Por: Maravilla el Octubre 3, 2008
a las 4:23 pm