La tapia de la Ermita del Rosario
Por fin se ha tapiado la ermita del Rosario, por fin se han enterado que de momento es un paso hacia delante para la posterior restauración, nos hemos vuelto tan conformistas y tan escépticos que un echo tan sencillo nos llena de esperanzas, ahora empezamos a creer en la posibilidad de recuperar esta pieza que nos pertenece por derecho propio, como el resto de la Alcazaba… es un granito de arena o un puñadito simbólico para esas esperanzas compartidas por tantísimo paisano, ahora que está debidamente a salvo de desalmados vándalos esperamos con impaciencia la segunda parte de esta película de terror, que sería las obras de restauración del objeto de nuestro deseo, no voy a insistir sobre las posibilidades que ofrece su total recuperación porque en el post de “un paseo por el interior de la Alcazaba” ya hablamos sobre esto mismo y, en las fotos delatoras de la verdad de su estado puede apreciarse hasta las pinturas que se resisten a morir a pesar del abandono y del maltrato sufrido por las inclemencias del tiempo, por los inquilinos a los que ha estado expuesta y, por las distintas corporaciones…en fin, solo quería agradecer este gesto (un poco tardío ) de buena voluntad que han tenido para este trozo de historia, esta es mi manera de dar las gracias, ya se que podría ser mas escueta pero, es que no puedo evitar aprovechar la ocasión para decir que podía haberse echo antes, sin demoras innecesarias…y ya que estamos de buenas, no estaría mal que se diesen una vuelta por la otra Ermita del recinto, la de la Consolación, que para no variar con esta cruz que nos ha caído encima se encuentra en un estado desolador, se puede observar entre las ruinas lo que fue un cementerio, sobre los nichos hay una hornacina que estuvo decorada con pinturas, todavía son fácilmente visibles, posiblemente debió albergar alguna imagen. Otras pinturas se pueden ver en los restos de paredes que aún permanecen en pie, a pesar de que los restos de la ermita se encuentran totalmente a la intemperie, expuesta a las inclemencias del tiempo. ¿ Tanto cuesta arreglarla, reconstruir sus paredes y techos ?…supongo que si para tapiar una puerta han tardado varios meses, para reconstruir o salvar lo que queda de la ermita de la Consolación tardarán…uff, me temo que no me alcanza ni la imaginación ni el optimismo para tanto, con este objetivo mis esperanzas se desmoronan como las paredes de esta Iglesia, que por cierto este invierno ha sufrido alguna perdida en uno de los lienzos laterales que milagrosamente se mantienen en pie… esperemos que la buena voluntad y las ganas de trabajar aúnen esfuerzos para no seguir enterrando entre escombros, paredes, pinturas e historia.







