Que se puede decir de Castelar que no se haya dicho ya, este parque forma parte importante de nuestras vidas, como el de San Francisco, solo que este invita más a cuestiones del corazón, es posible que gran parte de las parejas de Badajoz, especialmente las que rondan de cuarenta para arriba, hayan tenido los primeros amores, los primeros escarceos por estos jardines y sus cercanías…Castelar se presta a todo esto, se presta a soñar con futuros fantásticos, te arrastran sus flores, sus palmeras gigantes, sus setos, su césped siempre bien cuidado, sus enredaderas, sus bancos, el sonido de los pájaros, de los niños en los columpios, de los patos, que no se sabe muy bien quien fue primero, si ellos o el parque con su estanque, la estatua de Carolina Coronado con su leyenda “la sensibilidad de la mujer en ti se hizo poesía”, los gusanitos que los niños le dan a los patos, que por cierto deben de ser los mejor alimentados del mundo ánade.. Entre sus flores de colores se despierta nuestro lado mas romántico, ese que todos tenemos y que en mas de una ocasión tememos que sea descubierto, se despierta nuestro sentido mas poético, se despiertan los sentidos… Todo esto es Castelar…En verano un pequeño oasis para refugiarse del sol abrasador, en primavera se convierte en el parque por excelencia (como su primo hermano San Francisco) en invierno y otoño un lugar donde buscar esos rayos para intentar mantener caliente el optimismo a la espera de estaciones mas luminosas, mientras se da un paseo, o se lee el periódico, o le haces confidencias a una amiga…En las noches estivales, una estupenda opción para tomarse una cerveza fresquita escuchando de fondo los gritos de los pavos reales, que han hecho de este parque su residencia de lujo…¿Quedamos en Castelar? Nos vemos en Castelar.
En un repaso sobre la historia del Parque de Castelar, diremos que este espacio era el que ocupaba en otro tiempo las huertas del convento de Santo Domingo.
El Convento fue fundado por Gome Hernández de Solís y su mujer Catalina de Silva en el año 1556, en la construcción de la iglesia, comenzada en 1563, participaron los maestros Baltasar Sánchez y Juan García, y en el año 1587, fecha que esta consignada en el frontal del coro, debió concluirse prácticamente el edificio.
La Iglesia está regentada desde 1927 por los Padres Paúles, el convento estaba ocupado desde su fundación por los Padres Dominicos hasta la desamortización del año 1822. La ausencia de otra iglesia en las inmediaciones y el buen estado del edificio, fueron causas fundamentales para que se mantuviera el culto, lo cual ha permitido que se conserve hasta la actualidad.
La Iglesia es de una sola nave con crucero y dos pequeñas naves de capillas adosadas, la nave y el crucero se cubren con bóvedas de nervadura tardo-góticas muy complicadas, exceptuando el presbiterio que lo hace con bóveda de cañón acasetonado. El coro alto a los pies está sometido también con bóvedas de nervaduras góticas, y en su frente aparecen los escudos de los dominicos y de los fundadores con la mencionada fecha de 1587. Las capillas están cubiertas con bóvedas de aristas, menos las dos que flanquean el presbiterio que lo hacen con bóvedas góticas, una de ellas, la del lado de la epístola, se comunica con la sacristía por una puerta enmarcada por columnas salomónicas.
La portada está construida de cantería, formada por un arco de medio punto enmarcado por columnas sobre podiums y rematadas por pináculos con forma de florones, sobre el arco una hornacina que contiene una escultura de mármol de Santo Domingo venciendo a la serpiente.
El antiguo claustro del convento, está ocupado en la actualidad por las dependencias de la Guardia Civil, se abre al patio con arcos de medio punto y contrafuertes.
Después de la exclaustración, mientras continuo practicándose el culto en la iglesia, el convento se convirtió en presidio, lo cual dio nombre de “Campo de Presidio” a los terrenos que ocupa en la actualidad el parque de Castelar.
La fachada de la iglesia ha sido reparada este mes por unas grietas que habían aparecido sobre la puerta y el rosetón, actualmente suponemos que se encuentra en proceso de restauración y deseamos que la fachada tome el aspecto que merece.
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Referencia: Guía Artística de la Ciudad de Badajoz
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Carmen Araya y Fernando Rubio





