Puerta de Palmas
La Puerta de Palmas es sin duda alguna la Puerta más monumental de todas las que se abrieron en el recinto amurallado de Badajoz.Forman el conjunto dos altos torreones circulares, integrados con la muralla, ceñidos en su parte superior e inferior por un cordón llamado franciscano, modalidad introducida en algunas construcciones por el Cardenal Cisneros que perteneció a la Orden de San Francisco.
Su construcción se realizó a mediados del siglo XV, quizás el mismo año que la del Puente de Palmas, al que servía de arco triunfal de entrada a la ciudad.
Durante el siglo XVI, se le añadieron los elementos más distintivos, por la fachada exterior el doble arco acasetonado de gusto renacentista. Sobre la clave del arco inferior el escudo de Carlos V. En las enjutas del arco superior, dos medallones con los bustos, uno femenino y otro masculino, identificados como el del Emperador y el otro como el de la Reina Juana.
En los extremos de éste arco un escudo con león rampante coronado. Remata esta fachada una cornisa y friso con una inscripción latina, grabada en 1551, dedicada a Felipe II. (Esta fecha ha sido tomada erróneamente como la de la construcción de la Puerta).
La fachada interior está formada por dos cuerpos. Uno construido por el vano de acceso de arco rebajado. El segundo presenta tres arcos de medio punto formado por una balconada que se constituía en el adarve de comunicación entre las dos torres.En el arco central Gaspar Méndez realizó la capilla de Nuestra Señora de las Ángeles, de estilo renacentista, situándose la obra en el año 1535.
En la capilla se encontraba una imagen en piedra de la Virgen de los Ángeles que fue retirada en 1761, y posteriormente perdida, y en 1960 fue restituida otra del escultor Guillermo Silveira.
En 1905, los cubos fueron separados de la muralla a las que se adosaban.
Esta fachada tal como se contempla en la actualidad es el resultado de una restauración no muy afortunada realizada en el 1960 por el arquitecto municipal Francisco Vaca Morales.
Por delante de los cubos se localizó durante mucho tiempo la caseta del consumero, o agente encargado de percibir las tasas por la entrada de mercancía a la ciudad.
La Puerta de Palmas entre otros usos, fue cárcel de estado a principios del siglo XIX.
En 1892 entró en servicio el tranvía a caballo, conectando San Juan con la estación de ferrocarril, los raíles discurrían arrancando de la Plaza de San Juan, por las calles del Obispo, Plaza Minayo, Paseo de San Francisco, Vasco Núñez, Santo Domingo, Abril y Campo de la Cruz, pasando por debajo de Puerta de Palmas, atravesando el Puente y llegar a la estación por Carolina Coronado.
La línea de la Soledad, conectaba a ésta con Puerta de Palmas a través de las calles de Santa Ana y Santa Lucía. Estas vías o bien fueron quitadas o se asfaltó encima, desapareciendo.
Las torres de la Puerta se encuentran cerradas, salvo en ocasiones puntuales que bajo la batuta de la Asociación Amigos de Badajoz, pueden realizarse visitas guiadas.





