Fortificaciones y Murallas.- “1ª parte”
A finales del siglo IX y principios del X, Badajoz era un asentamiento musulmán en toda regla, al disponer de un recinto defensivo, con núcleo de población y equipamiento social básico, como mezquitas, baños etc.
El desarrollo urbano, afectaba tanto a la Alcazaba como a la Medina y ambos, estaban protegidos por recintos amurallados. Estas fortificaciones, durante el reinado Aftasi, fueron ampliadas y mejoradas para proteger a la población que se extendía fuera del recinto de la Alcazaba.
Durante este periodo, Badajoz se convirtió en la capital administrativa de un extenso territorio, delimitado al norte por el río Tajo, al sur por el reino de Sevilla, al este por el de Toledo y al oeste por el océano Atlántico, haciendo de la ciudad uno de los reinos Taifas mas importantes de la Península.
El recinto defensivo actual de la Alcazaba fue levantado por los Almohades hacia el año 1169, durante el mandato de Abu Yusuf, sobre las murallas de tapia que hizo Marwan, la Medina estaba protegida por otra muralla denominada Cerca Vieja, posteriormente, tras la reconquista cristiana en el siglo XIII se levantaría la Cerca Medieval de trazado pentagonal, descrita por Rodrigo Dosma hacia el año 1580 en los Discursos Patrios.
En el plano de 1679, dibujado por Francisco Domingo, aparece otra muralla reforzada y protegiendo a los conventos que estaban fuera de la anterior. Casi siguiendo la traza de esta muralla, se levantaría a finales del siglo XVII, la Abaluartada Moderna que conocemos en la actualidad.
Por lo tanto, se deduce que Badajoz contó al menos con cinco murallas, que evolucionaron según el desarrollo urbano, y serian: La de la Alcazaba, la de la Medina musulmana o Cerca Vieja, la Medieval Pentagonal descrita por Dosma, la reflejada en el plano de Francisco Domingo a mediados del siglo XVII y por último, la Abaluartada o moderna.
Es importante señalar la correcta denominación del sistema de fortificación de Badajoz, siendo este, Abaluartado o sistema moderno, es inapropiado denominarlo Vauban, puesto que el sistema Abaluartado de Badajoz no se ajusta al Vauban, primeramente porque Este nació en 1633, por lo tanto cuando se inició la construcción de la fortificación era aun un niño, y aunque se parezcan los sistemas defensivos, es erróneo denominar al de Badajoz Vauban.
En 1640, tras la sublevación de Portugal contra España, la frontera cobra un importante valor estratégico y Badajoz, debido a su situación fronteriza, debe hacer frente a la urgente labor de reconstruir sus viejas murallas, en desuso durante un periodo de relativa paz (cuantificado en casi siglo y medio de historia), la fortificación de la Alcazaba se encontraba en precario y los nuevos sistemas de ataques militares con artillería pesada que desde el siglo XVI, dañaban seriamente las defensas tradicionales de cercas amuralladas con viejos torreones, imponían desde el siglo XVII, la construcción de sistemas de amurallamiento abaluartado, con el objeto de resistir más eficazmente los embates de la artillería. Badajoz en 1640, contaba con la muralla islámica y otras medievales, pero estas ofrecían un blanco perfecto a la moderna maquinaria bélica.
La fortificación moderna de la ciudad, comienza ante el inminente peligro de ataques de las tropas portuguesas durante la guerra de Restauración de la Corona de Portugal, y es a partir de 1642, cuando se construyen las primeras defensas, como las del Fuerte de San Cristóbal y el hornabeque de la cabeza del puente, fue preciso reforzar las defensas existentes, levantar muros, proteger puertas, crear medias lunas, baluartes y fuertes, teniendo una longitud de murallas de alrededor de 5000 metros.
Referencia:La Fortificación Abaluartada de Badajoz los siglos XVII-XVIII De Javier Teijeiro Fuentes y Alvaro Melendez Teodoro





