Posteado por: siguelashuellas | Enero 27, 2010

LA BOCA DEL LOBO

LA BOCA DEL LOBO

-Dejadme tiempo para terminar de rehabilitar toda esta zona- dijo un poeta local en alusión al cumplimiento de una sentencia –Dadme un poco más de tiempo- ¡o algo así!, no puedo precisar sus palabras con exactitud porque para ello tendría que ponerme a buscar sus teatreras y poéticas declaraciones ¡y para buscar poesías estoy yo!…

¡Que lastima que en tantos años soltando perlas ninguna haya ido a parar a ningún rincón de la Alcazaba! A estas alturas, con un par de ellas al año estaría envuelta y adornada en joyas… ¡que tampoco son tan costosas!…una escoba por aquí, una azada por allá, un vigilante echando un vistazo por el norte, otro ratito por el sur, un equipo de gobierno reclamando enérgicamente a la Junta de Extremadura, un poeta local explicando a sus lectores los movimiento ajedrecísticos necesario para una lírica composición poética…

¡Que lastima de tan largos silencios!

¡Que pena de tan ardua apatía!…

El poeta dormido despierta y aún soñoliento, casi vencido por la atonía apoltronada de muchos años de silencios pide tiempo. Que es lo único que se le ocurre para descargar la culpabilidad que su falta de protesta, su visto bueno, su firma y la de su equipo nos han llevado a parecer analfabetos y desinteresados pasotas a los que les importa un comino que se pierdan las señas de de todo lo que encierra esa joya amurallada a la que parecen no tener ningún apego…es más, a tenor de lo que salta a la vista hasta me atrevería a decir que la odian…

¡A mi el Plan de Dinamización Turística!… y mientras tanto la alcazaba con mil rincones sin luz, con luces intermitentes que se apagan y te dejan sin consideración sorteando minas malolientes que se adosan a las suelas de los zapatos con terribles efectos secundarios que pueden duran en forma de emanaciones incluso varios días…

¡A mi las buenas palabras, las buenas intenciones que se quedan en aguas de borrajas!…

¡A mi las leyes que están para que las cumplan unos y otros se las salten a la torera!…

¡Maldita sea…si no pido tanto, si solo quiero tener la misma caja fuerte que tienen en Cáceres, o en Mérida, o en Medellín, para salvaguardar la herencia que les dejaron!… Si es que me da rabia tener que dar un zapatazo en el suelo, cruzar los brazos, hinchar los carrillos y ponerme en plan de niña envidiosa pidiendo lo que por ley me pertenece…que “Papi Junta” y su cohorte de familia luche con el mismo entusiasmo que en Cáceres o en Mérida o en Medellín para que nuestra historia no se pierda entre abandonos o experimentos vanguardistas!…

Y quiero no tener miedo, ¡que digo miedo! ¡pavor  por una mala rehabilitación!, o una rehabilitación a medias, o desganada, o pos moderna, o calla bocas… miedo a que el poeta vuelva a dormirse y soñoliento firme que si, que sea como sea se lleve a cabo, que si se hacen chapuzas él después solo necesitará  un poco de tiempo para deshacer el entuerto, y miedo a que en la Junta haya alguien que nos quiera mal o, que le seamos indiferentes y quieran quitarse del medio el problema callando bocas, haciendo como que hacen y echando paladas de tierra para parecer que hacen sin hacer….¡yo me entiendo!. Y mientras tanto…los que subimos a diario, los que a diario cruzamos la Puerta del Capitel, o la de Carros…teniendo la sensación de que entramos en boca de lobo, oscura, con luces que se apagan y se encienden entre los fantasmales caprichos que mece el viento. ¡Que hartura tengo de tanta desidia! y es que como dicen en mi pueblo… si el exterior parece desidioso será porque lo es…

Y, digo yo… ¿tanto cuesta poner un alumbrado que no se apague con una ligera y caprichosa brisa?…y que conste que todo esto no es porque no quiera portar una linterna en el bolso, ¡que la porto desde hace tiempo!… es que quiero volverme creyente y no encuentro motivos para serlo.

Posteado por: siguelashuellas | Enero 10, 2010

Gorrinos y Torpones

Gorrinos y Torpones

Ni se sabe cuantas veces se nos habrá desbocado la lengua a causa de la mierda que adereza nuestras calles, y no me refiero a la de perros, (que las hay por cientos) si no al aspecto de falta de limpieza y dejadez que parece ser seña de identidad de esta ciudad desde hace ya muchísimo tiempo. En este espacio hemos lanzado dardos con sutil ironía, enfadados, resentidos con los gobernantes municipales, crédulos ante las promesas, incrédulos después de un tiempo y, todas y cada una de ellas inevitablemente lo hemos hecho en plural, esta claro que todos somos culpables, que si los habitantes de este jardín fuésemos más cívicos el aspecto de esta pequeña patria luciría con mejor porte. Dicen que no es más limpio el que más limpia si no el que menos ensucia…si el dicho es cierto, y todo indica que si,  indiscutiblemente quedamos como lo que somos: El Ayuntamiento por hacer ostensible su ineficacia, y nosotros, además de por incívicos por no saber reivindicar con más energía que cada cual asuma sus obligaciones, y es que el asunto viene de mucho tiempo atrás….verán…como soy muy dada a los cuentos basados en hechos reales voy a contar uno, solo por el placer de ensamblar comparaciones…

A finales del siglo XIX la mayoría de las calles de Badajoz estaban sin empedrar, a ellas se arrojaba toda clase de basuras, por ello las Ordenanzas Municipales de 1892 vuelven a hacer hincapié, como en el 1767, en prohibir…Que los cerdos y otros ganados anden por la vía publica, arrojar a ella animales muertos, defecar, orinar, esquilar caballerías o perros, peinarse, afeitarse y verter las basuras en las puertas”. A partir de esta normativa se obliga a las viviendas a disponer de retretes de sifón u otros aparatos inodoros a fin de terminar con la costumbre de evacuar en la vía pública.

Hasta 1848 el Ayuntamiento no adquirió los dos primeros carros para recoger la basura, este era el único servicio de limpieza que se ofrecía al ciudadano y a la ciudad, el aseo de las calles corría a cargo de los propios vecinos que debían limpiar el frente de sus casas…

-¿Cuánto ha llovido desde entonces?…
-¿Cuánto hemos evolucionado?…
-¿Tanto han cambiado los tiempos y las costumbres?

Badajoz sigue indomable en muchos asuntos pero en limpieza podríamos decir que aún parecemos asilvestrados, y ¡mira que se le pone empeño!…¡o eso dicen!.

Parece mentira que vivamos sumergidos en tecnologías ni siquiera imaginadas en 1767 y sin embargo en estos días aún puedan establecerse ciertos paralelismos con aquellos lejanos tiempos (quise decir siglos).

Aunque… por suerte ya no se defeca en la calle, ¡faltaría más!, tampoco se vierten basuras a las puertas de casa, ni se orina…¡bueno!…quiero decir…a excepción de cuando se hacen botellones en Puerta Palmas…y a excepción de cuando los niños del botellón se mean en los portales, y a excepción de los días carnavaleros cuando corren calle abajo auténticos regatillos de orines buscando morir en el Guadiana…y a excepción de cuando tenemos que sortear los excrementos de perros… en fin, como puede observarse solo son puntuales  similitudes,  hay que tener muy mala leche para hacer comparativas y pensar que apenas hemos cambiado.  No es mi intención, ¡válgame Dios! es solo que de vez en cuando se me va la pinza y cuando veo que alguien lanza (por poner un ejemplo) por la ventanilla del coche una arrugada y vacía cajetilla de tabaco, alguna conexión en mi cerebro me lleva directamente a ver a un gorrino acostumbrado a hocicar entre la mierda intentando pasar desapercibido entre la multitud, y como se suele decir, la cabra tira al monte y al final por mucho disfraz, el cerdo que se oculta tras un volante o una vestimenta de humano aparentemente limpio, sale al exterior y se muestra tal como es…un guarro con tirantes.

Las Ordenanzas Municipales lo prohíben, pero ahí siguen, andando por la calle como si tal cosa.

De vez en cuando me entra la vena filosófica y me da por pensar…aceptando que somos sucios porque ponemos poca enmienda para ser limpios, pienso que en el Ayuntamiento deben de estar deprimidos porque el quebrantamiento de sus Ordenes son por partida doble, por un lado se lamentan como princesitas de lo mal enseñados que estamos, se quejan, y se quejan, y se quejan y se duelen de lo malos ciudadanos que somos, y por otro son tan torpes y mostrencos que no saben enseñar, aún teniendo la obligación de hacerlo. Por las buenas o las malas…

¡Para mi (que me he vuelto una mal pensada) que han decidido que pa chulo su pirulo y que mejor no morir en el intento!.

Últimamente estoy tan descreída que me pregunto que para que tanta parafernalia de rueda de prensa, de multas, (a ver quienes las van a poner, ¿los invisibles municipales?) si una escoba solo necesita manos para moverla y un buen gestor que sepa cuales son los barrios por donde circula más ganado de ese que se prohíbe en la vía pública desde tiempos remotos. Y es que, al final todos culpables, unos por torpones y otros por guarrones.



Posteado por: siguelashuellas | Diciembre 24, 2009

Relax Visual

Relax Visual

Hoy estoy quijotesca, ansiosa de sueños y utopías, necesitada de cuentos, fantasías y quimeras…

Imaginad mil almas sentadas sobre el verde césped de nuestra alcazaba, cobijadas bajo las altas palmeras, atentas al guía turístico que enseña y envuelve con palabras la historia del legendario fundador de la ciudad. Con el brazo extendido, el contador de historias señala la Ermita del Rosario, la Torre del Obispo, las murallas cubiertas por el manto de mil batallas, por la magia del peso de la historia, por el respeto de los descendientes de los que batallaron y ganaron, y perdieron, y remontaron y vivieron y murieron…

Con el dedo índice señala con voz engolada…-Y allí, donde ahora se refugian indigentes y toxicómanos, lo que fueron las caballerizas reales, se pugnó una feroz lucha contra…

En un brusco giro señala a su espalda la muralla…

-Y, en esa otra parte….justo donde ahora puede casi tocarse el Convento de las Adoratrices, se llevó a cabo una traición…

La gente calla, escucha y fantasea dejándose mecer por la magia de los cuentos y leyendas que envuelven las piedras empapadas de un alegórico batiburrillo de verdades y ensueños… como ese que cuenta que… de vez en cuando desde el cerro de la muela puede observarse como el cielo nos ofrece espectaculares y sugerentes crepúsculos reclamando la atención de los que injustamente pretenden relegarla al olvido. Es el conjuro de Marwan, que enojado protesta por la mancillada dignidad de sus posesiones…

Doy fe de la autenticidad de este cuento con la prueba de la evidencia.

Estas instantáneas son los Reyes que siguelashuellas hace a sus muchos seguidores. El relax visual que Marwan nos hace para que nunca olvidemos que la esencia de Badajoz se respira en la alcazaba.

¡Felices Fiestas!


Posteado por: siguelashuellas | Diciembre 7, 2009

Ibn Marwan al-Yilliqi (Última parte)

Marwan al-Yilliqi (Última parte)

Se ignora bajo que condiciones el Emir Muhammad le entrega la ciudad de Badajoz a Marwan, sabemos que él y sus sucesores la conservaron durante años, fortificándola y convirtiéndola en una de las alcazabas más grandes de Europa y constituyendo uno de los reinos más extensos.

Al año siguiente de ser desalojado de Alange, el subversivo al-Yilliqi vuelve a declararse en rebeldía, otra vez el Emir moviliza su ejército, aunque esta vez prepara un gran contingente reclutando también a gentes de las provincias, proyecta realizar la misma estrategia que en Alange, salir hacia el norte e inmediatamente desviarse al oeste, en esta ocasión el Emir delega en su hijo al-Mundir, asistido por el Visir Hasim, viejo conocido de al-Yilliqi, que según los relatos (con visos de leyendas) fue el que provocó su huida de Córdoba al ofenderlo groseramente en un acto público increpándole –Vales menos que un perro-  y abofeteándolo a continuación.

Yilliqi, que es alertado posiblemente por los mismos rehenes que se vio obligado a entregar el año antes en Alange, se adelanta a los movimientos del Emir y busca refugio en el castillo de Cárquere, ciudad situada  en Portugal, entre Porto y Lamego.

Durante el Ramadán de junio del año 876, al-Mundir y Hasim asedian y atacan ferozmente el campamento de Marwan con almajeneques (máquinas de guerra utilizadas para lanzar grandes pedruscos con el fin de destruir las murallas). Una incesante lluvia de piedras obliga al rebelde a refugiarse cada noches entre los huecos de las raíces de una encina centenaria, cuando el encarnizado asedio terminó, del árbol solo quedaba un desnudo tronco despojado de todas las ramas.

Las condiciones del asedio pronto empezaron a hacerse insoportables, en esta ocasión el hambre no concedió treguas, por lo que no quedó más remedio que comerse los caballos, poco tiempo después, los perros y alimañas y finalmente a sus propios muertos. A pesar de todo resistían como solo curtidos guerreros saben aguantar, ajenos al desánimo los hombres de Marwan seguían haciendo escaramuzas, en una de ellas dan muerte a uno de los diez capitanes de la Guardia Emiral, llamado Farynun, del que también dan buena cuenta como alimento.

Mientras tanto, Hasim, temeroso de que el rebelde consiga burlar el cerco y busque refugio en el castillo de Monsalud, manda hasta allí un escuadrón de caballería, pero al- Yilliqi gracias a sus espías consigue enterarse de la maniobra y desiste de la idea, a cambio envía una desesperada petición de ayuda a Sa’dun al- Surambaqi, que se encontraba en Oporto, este de inmediato parte con un ejercito formado por caballeros, infantes y arqueros.

En las cercanías de Coimbra le salen al paso un grupo de beréberes que habitaban la ciudad, enfrentados en dura batalla, los beréberes, leales al Emir, se ponen en fuga y dan aviso a Hasim de que Sa’dun iba en ayuda de al- Yilliqi.

Cuando el Visir se entera decide ponerse al frente de un selecto contingente de jinetes, mientras, al –Mundir se queda en Cárqueres manteniendo el cerco.

Hasim y Sa’dun se encuentran frente a frente con el río Ahsad (posiblemente el río Zezere) entre ellos. Hasim, decidido a acabar de una vez por todas con el ejército enemigo atraviesa el río y entabla escaramuzas, pero Sa’dun reacciona con rapidez lanzando un ataque con todos sus hombres y los estandartes desplegados, el asalto fue tan violento y repentino que las tropas cordobesas sufrieron una derrota tan dura y determinante que muchos de sus mas notables mandamases murieron en ese encuentro.  Separado de los suyos, Hasim intenta volver a cruzar el río por el mismo vado, pero el paso se encuentra atestado de jinetes e infantes que luchan encarnizadamente, la caballería de Sa’dun va dando cuenta del enemigo y a cada minuto se le acerca más y más, desesperanzado se apea del caballo y se sienta en el suelo sobre su escudo aguardando la muerte. Dos caballeros de Sa’dun, espada en alto, se disponían a dársela cuando un tercero los detiene al grito de: -No se puede matar a alguien como él,  ¿Acaso no sabéis que es Hasim b.Abd al –Azid, Visir general del ejército enemigo, señor del Islán después del Emir Muhammad?.

El prisionero es conducido ante Sa’dun que sorprendido de su suerte lo lleva al castillo de Monsalud, ya liberado de las tropas del Emir.  El rehén es obligado a escribir al infante al –Mundir para que levante el cerco sobre Cárquere, donde aún se encontraba refugiado al –Yilliqi. Ese verano, Marwan y Sa’dun se dedican a rapiñar la región de Lisboa… hasta que llega el momento de separarse y decidir que hacer con el futuro del prisionero. Sa’dun quiere entregarlo al Rey Alfonso III y conseguir de esta manera su más alta consideración, sin embargo al- Yilliqi pretende devolverlo al Emir para conseguir su perdón y el permiso de regresar a su tierra. En principio Sa’dun acepta la idea de Marwan pero sus hombres le hicieron ver lo ventajoso de volver con el cautivo a territorio cristiano, por lo que convence a su amigo de que se lo devuelva. De esta manera, Hasim acaba en manos de Alfonso III, quien después de dos años de cautiverio lo entrega al Emir a cambio de un considerable rescate de 150.000 dinares.

Tras su liberación, Hasim regresa a Córdoba con sed de venganza, planea atacar de nuevo a Marwan, su determinación convence al Emir que apenas duda en romper la promesa de paz. Hasim se pone al mando de un poderoso ejército con el firme propósito de destruir definitivamente a su encarnizado enemigo. Mientras tanto Marwan, que ya había consolidado Badajoz como ciudad, que había extendido sus dominios construyendo nuevas poblaciones, como Marvao en Portugal, con una formidable fortaleza que lleva su nombre, alertado por sus impagables espías envía un mensaje al Emir advirtiéndole que si sus tropas no dan de inmediato la vuelta a Córdoba destruirá Badajoz y se lanzará de nuevo a la guerra, arrasando sus tierras.

El aviso surtió efecto, el Emir suspendió el ataque y Badajoz, consolidado como reino fue gobernado por Marwan y sus sucesores hasta el año 931.

Después, comenzaron a reinar  nuevas dinastías encabezadas por el Persa Sapur, que convirtieron a Badajoz en uno de los reinos más extensos y poderosos de su época, pero…esta ya es otra historia…

Fuentes: Luis Molina
(Escuela de Estudios Árabes)
Posteado por: siguelashuellas | Noviembre 14, 2009

Ibn Marwan al-Yilliqi (segunda parte)

CASTILLO DE ALANGE

Ibn Marwan al-Yilliqi  (segunda parte)

El castillo de  Alange  poseía cierto renombre en época romana debido a sus Termas, se había convertido en paso clave para el cruce del Guadiana y por dominar el camino del vado más importante en la zona de Mérida. Los rebeldes, desde la infranqueable fortaleza de Alange comienzan a rapiñar la comarca. El motivo que más preocupa a  Marwan   es conseguir monturas para sus hombres, sin piedad  atacan a los representantes del poder omeya despojándolos además de sus monturas de todas las pertenencias de valor. La misma suerte corren los árabes y bereberes de las cercanías, después de tres días de frenética actividad se hace con cerca de quinientos animales. El segundo motivo de inquietud es pertrecharse de víveres para el ineludible asedio, aunque no parece que esto pueda convertirse en un problema, precisamente ese año la cosecha había sido abundante, por lo que había provisiones de sobra.

ALCAZABA DE BADAJOZEl 14 de mayo de 875, el Emir Muhammad sale de Córdoba, enviando por delante de él a Hasim, que llega a  Alange dos semanas más tarde.

En Alange los rebeldes se preparan para la batalla, para ello piden ayuda a otro cabecilla sedicioso,  Sa dun al-Surunbaqi que se encontraba con sus hombres en Oporto. Este de inmediato se pone en camino y llega a Juromenha donde junta sus fuerzas con las de Makhul, formando un contingente considerable. (Una laguna en el manuscrito del Muqtabis “de Ibn Hayyan”, donde se recogen estos hechos, impiden que conozcamos que pasó con las tropas que se encontraban en Juromenha)

El Emir Muhammad, con una proporción de fuerzas muy favorable, decide no lanzar sus huestes contra Juromenha, teme dejar a sus espaldas un enemigo tan efectivo y peligroso como los hombres de a l-Yilliqi,  un acorazado suficientemente numeroso como para atreverse a resistir al ejército Cordobés.

ALCAZABA DE BADAJOZEl Emir resuelve asediar el castillo y rendir a los defensores por hambre y sed.  Para Marwan y sus hombres, que estaban sobradamente aprovisionados, el hambre no constituía un problema pero, no ocurría lo mismo con el agua, cuya falta pronto comenzó a ponerlos en aprietos, quizás porque la plaza careciese de aljibes o quizás porque no fueran suficientes para la población refugiada tras sus muros. Poco antes las tropas Cordobesas emponzoñaron el río Matachel, que en aquellos tiempos corría a los pies de la roca donde se alza el castillo, arrojando aguas arriba animales en descomposición. El Emir hizo apostar arqueros en la otra orilla, de manera que cada vez que algún grupo desesperado se aventuraba a saciar la sed de las infectas aguas eran recibidos por una lluvia de flechas.

Marwan y los suyos se encontraban al borde de la extenuación.  Estaban pensando en rendirse cuando un golpe de suerte les devolvió la esperanza y la determinación de resistir: de unos pozos que estaban excavando a los pies del castillo comenzó a brotar agua abundante y de buena calidad. Para poder acceder con seguridad se vieron obligados a levantar muros protectores que cubrieron con tejadillos de gruesos maderos forrados de piel de vaca, probablemente mojada para hacer ineficaces las flechas incendiarias. Desde la parte más profunda de los pozos abrieron galerías por las que podían acarrear el agua a cubierto de proyectiles. Después de tres meses y diez días de asedio el cansancio hace mella en ambas partes, por lo que empiezan a considerar la posibilidad de un acuerdo.

ALCAZABA DE BADAJOZ, Torre de la Puerta del CapitelMarwan manda   un enviado al campamento del Emir para fijar las condiciones del pacto cuando, un grupo de soldados denominados marineros, recién incorporados al ejercito del Emir, lo  convencen de que rompa las negociaciones y deje en sus manos el asalto, comprometiéndose a tomar la fortaleza antes de la oración del mediodía. Creían que Marwan negociaba porque estaba debilitado pero, se toparon con una encarnizada resistencia. La toma de la fortaleza terminó convirtiéndose en el combate más feroz desde el inicio del asedio. A pesar de ello la invasión comenzó a tener éxito.  Los sitiados se vieron obligados a refugiarse en la parte más alta del castillo, Marwan se encontraba en verdaderos apuros cuando nuevamente la suerte se posicionó a su lado, una terrible tormenta estalló repentinamente y el ataque definitivo tuvo que ser aplazado.

Al día siguiente al-Yilliqi pide negociar a través del infante Abd Allah, hijo del Emir, con el que mantenía buenas relaciones, su padre accede y se acuerda que,  Marwan al-Yilliqi y los suyos salgan del castillo de Alange para instalarse en Badajoz, por entonces abandonada. Como garantía del pacto, al-Yilliqi debe dejar en manos del Emir a su hijo Muhammad, a su nieto y a treinta rehenes. Todos ellos fueron llevados a Córdoba. Al año siguiente (876), al-Yilliqi vuelve a declararse en rebeldía….

Fuentes: Luis Molina
(Escuela de Estudios Árabes)

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